Según las cuentas publicadas en el Registro Mercantil, el año pasado Mango repartió un dividendo de 217 millones de euros. Esta cifra no solo supone un incremento del 28,6% respecto al ejercicio anterior, sino que también consolida la tendencia alcista en la retribución al accionista iniciada hace unos años. De esta manera, la compañía textil demuestra su compromiso con los propietarios del capital en un contexto de crecimiento sostenido de los beneficios.
De esta cantidad, unos 206 millones fueron a parar a los hijos de Isak Andic, que controlan el 95% del capital a través de la sociedad Mango MNG Holding. La parte restante, aproximadamente 11 millones de euros, se entregó a Toni Ruiz, presidente y consejero delegado de la multinacional, lo cual refleja la importancia de su gestión en la estrategia del grupo. Este importe, que no tiene precedente en la trayectoria de la compañía fundada por Isak Andic el año 1984, supone el abono más grande por concepto de dividendos de toda su historia.
Cabe destacar que la retribución a los accionistas representa prácticamente el 90% del beneficio de Mango el año pasado, que fue de 242 millones de euros. Este dato evidencia la buena salud financiera del grupo textil, a pesar de la competencia creciente en el sector de la moda y las tensiones geopolíticas que afectan a las cadenas de suministro. En este sentido, Mango consigue mantener un equilibrio entre la inversión en crecimiento y la recompensa a sus accionistas.
Nuevo proyecto en el mundo del capital riesgo
Al margen del negocio textil, los tres hermanos Andic han decidido hacer un movimiento estratégico para diversificar sus inversiones personales, más allá del control de Mango. Así lo demuestra la inscripción por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de una sociedad de capital riesgo llamada Pikeville SCR. Este vehículo de inversión nace con la voluntad de operar en el mundo del private equity, es decir, en la compra de participaciones en empresas no cotizadas con potencial de crecimiento. La sociedad está participada al 100% por Punta Na Holding, el conglomerado familiar que agrupa todas las inversiones de los Andic, más allá de Mango. Este holding, que tiene el domicilio social en el Passeig de Gràcia de Barcelona, cuenta con activos que superan los 685 millones de euros, según los últimos datos disponibles. Además, obtuvo un beneficio neto de 86,6 millones de euros en el ejercicio de 2024, lo cual demuestra su solidez financiera y su capacidad para emprender nuevos proyectos.
En cuanto a la estructura de gobierno de la compañía, Judith Andic preside Pikeville SCR en representación de su sociedad patrimonial Pitaya AR Holding. Mientras tanto, sus hermanos Jonathan y Sarah ocupan puestos de consejeros en representación, respectivamente, de Black Indigo Corporation y Kiwi AR Corporation. De esta manera, los tres hijos de Isak Andic mantienen una presencia paritaria en la gestión de este nuevo vehículo, siguiendo el esquema de reparto equilibrado que han aplicado en el resto de sociedades del grupo después de la muerte del fundador, ocurrida en diciembre de 2024.
Cabe subrayar que la transformación de una de las sociedades de la familia para operar en el mundo del capital riesgo es un vehículo habitual en el mercado y plenamente compatible con la gestión ordinaria del grupo. No supone, en ningún caso, un alejamiento del negocio textil, sino simplemente una diversificación de riesgos, una práctica cada vez más extendida entre grandes fortunas empresariales. De hecho, desde la muerte de Isak Andic, los tres hermanos han mantenido el control absoluto de Mango y han continuado desarrollando la hoja de ruta estratégica marcada por el fundador en sus últimos años al frente de la compañía.