La ecoplanta de Tarragona, que debe producir biometanol a partir de 240.000 toneladas anuales de residuos urbanos, es uno de los proyectos industriales más ambiciosos de Repsol. La empresa, de hecho, lo ha incluido en su plan estratégico de los próximos dos años, con una inversión de 800 millones que suponen el 8% de los 10.000 previstos, y mantiene el calendario previsto de que empiece a funcionar en 2029.
La actividad de la empresa en el polo petroquímico catalán es clave y prevé abrir su tercer electrolizador también en Tarragona durante el primer semestre de 2026, con 150 MW.
El proyecto de la ecoplanta se incluye dentro de un proyecto que prevé invertir alrededor del 40% en actividad industrial, entre 3.900 y 4.100 millones, de los cuales un 40% (unos 1.600 millones) en proyectos de bajas emisiones como la citada ecoplanta. Con estas inversiones prevé llegar a 1,5 millones de toneladas de combustibles renovables de cara a 2028.
La ecoplanta de Tarragona, que ha contado con una subvención de 106 millones de los 800 de inversión, será la primera de Europa en producir metanol a partir de residuos municipales tratados y prevé una capacidad de 400 toneladas de metanol circular anual y 240 de biometanol renovable. El 15% de este metanol ya está colocado mediante contratos de compraventa a corto plazo y el otro 15% debe ir destinado al autoconsumo.
La canadiense Enerkem, con tecnología propia de conversión de residuos a combustible, será la socia para el desarrollo de la ecoplanta.
