Repsol ganó 2.201 millones de euros entre enero y junio de 2026, más del triple que en el mismo periodo del año pasado, gracias a la subida del precio del petróleo. Si hace un año su beneficio neto se situaba alrededor de los 600 millones por los bajos precios del crudo, la revalorización de los primeros meses de 2026 ha provocado el efecto contrario. Además, pensando en sus accionistas, la compañía que preside Antoni Brufau ha anunciado un plan de recompra de acciones para reducir capital.

El resultado neto de Repsol creció un 265%, impactado positivamente también por una revalorización de stocks de 823 millones, mientras que el resultado neto ajustado, que mide específicamente la evolución del negocio, ascendió a 2.711 millones, un 135% más. El beneficio por acción se multiplicó casi por cuatro, pasando de 50 céntimos a 1,96 euros. El ebitda ajustado fue de 6.135 millones, un 157% más, y el flujo de caja creció un 15%, hasta los 2.977 millones.

La compañía ha destacado que “estas cifras se dan en un contexto de gran volatilidad en los mercados energéticos, especialmente desde el inicio del conflicto en Irán, que ha incrementado las fluctuaciones de precios y restringido la oferta”.

Para no verse afectada negativamente en el suministro, Repsol invirtió 2.400 millones para aumentar sus existencias de crudo y productos refinados. Así lo reivindicó Brufau hace apenas dos meses, en la junta de accionistas del gigante energético español: “Estamos mejor preparados porque algunos hemos hecho los deberes. Va a haber dificultades en los próximos meses, pero estamos mejor pertrechados, y el compromiso de Repsol es total”.

El consejero delegado de la energética, Josu Jon Imaz, ha insistido en ello este jueves: “El conflicto en Irán ha puesto de manifiesto la importancia de la seguridad de suministro y el papel esencial del petróleo y el gas para responder a la demanda global. Repsol mantiene su compromiso de atender las necesidades de la sociedad, reforzando la producción de carburantes y aplicando descuentos adicionales a sus clientes en un momento clave para el turismo español”.

Desde finales de marzo, Repsol aplica descuentos adicionales a sus clientes, tanto a los particulares, a través de su aplicación Waylet, como a los profesionales que utilizan su tarjeta de fidelización Solred. Estas campañas, a las que se acaba de sumar otra para duplicar descuentos los fines de semana hasta finales de agosto, le han costado 50 millones de euros.

Mejoras en todas las áreas

Repsol mejoró los resultados en todas sus áreas de negocio. El negocio industrial fue el que más aportó al beneficio, pasando de 235 millones en el primer semestre de 2015 a 1.683 millones este año, gracias al crecimiento de los márgenes de refino y también a que hace un año estaban impactados negativamente por los efectos del apagón en España.

El área de exploración y producción, conocida como upstream, fue más estable, con una mejora del 6,7%, hasta los 673 millones. El área de clientes arrojó un beneficio de 369 millones, un 5,1% más. Generación baja en carbono obtuvo un resultado neto ajustado de 6 millones de euros.

Mientras mejora resultados, también reduce la deuda neta, que a 30 de junio se situó en 3.667 millones de euros, 1.133 millones menos que a cierre del primer trimestre. La compañía ha destacado también su contribución fiscal en los primeros seis meses de 2026, de 6.602 millones, de los que el 70%, 4.632 millones, han ido a las arcas públicas españolas.

Nuevo plan de recompra de acciones

Los buenos resultados redundan en los accionistas. El consejo de administración de Repsol aprobó este miércoles un programa de recompra de acciones de 500 millones de euros que se suma al de 350 millones culminado esta misma semana, de manera que reducirá capital en 850 millones antes de finalizar el año.

En julio, la compañía que preside Antoni Brufau realizó el segundo pago de dividendo en efectivo previsto para este año, de 0,551 euros por acción, que se suma a los 50 céntimos pagados en enero, lo que supone, en total, 1,051 euros brutos por acción, un 8% más que el año pasado. En enero de 2027, Repsol pagará 0,53 euros más a sus accionistas.