El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico activó este pasado sábado el procedimiento para retirar la licencia comercializadora eléctrica a Holaluz. La resolución, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), fue adoptada por la dirección general de Política Energética y Minas. La empresa fundada y dirigida por Carlota Pi se encuentra en pleno proceso de presentación de alegaciones ante la Subdirección General de Energía Eléctrica.
La resolución publicada en el BOE comunica el inicio del expediente, pero no su resolución definitiva. Cuando el Ministerio publique la resolución de traspaso, los consumidores afectados dispondrán de ocho días para formalizar un contrato con una comercializadora del mercado libre. Transcurrido este plazo sin que se haya suscrito un nuevo contrato, el suministro será asumido por una comercializadora de referencia sin que el consumidor tenga que realizar ningún movimiento. Esta empresa asignada ofrecerá el denominado Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVC).
Los usuarios pueden cambiar de compañía voluntariamente antes de que finalice el procedimiento. El suministro eléctrico está plenamente garantizado y no se ve afectado por este proceso. Actualmente existen ocho compañías comercializadoras de referencia: Baser, Energía XXI (Endesa), Teramelcor, Comercializador de Referencia Energético, Régsiti, Comercializadora Regulada Gas & Power (Naturgy), Curenergía (Iberdrola) y Energía Ceuta XXI. La tarifa PVPC es el precio regulado por el gobierno español que determina el precio de la luz para los consumidores del mercado regulado. Este precio lo calcula Red Eléctrica de España de forma diaria en función del coste de la energía, los peajes de acceso fijados por el gobierno para el transporte de la energía y los cargos asociados al mantenimiento de la red eléctrica, y los impuestos, el Impuesto Especial sobre la Electricidad y el IVA.
La situación financiera de la compañía
Según las cuentas presentadas por la firma, en 2024 Holaluz cerró el balance con unas pérdidas de 31 millones de euros. En 2025, los números rojos fueron de 22 millones. La cartera de contratos ha pasado de 300.000 en 2024 a 221.650 en 2025. Hace pocos meses, durante la presentación de los resultados anuales, la dirección de Holaluz justificó la situación económica de la empresa por la negociación del plan de reestructuración financiera de su deuda. Los responsables de la firma defendieron que los resultados de 2025 se encontraban "en línea con las expectativas de una compañía que prioriza la gestión prudente de su liquidez".
Durante la tramitación del expediente, el Ministerio puede adoptar medidas cautelares, como impedir que la compañía traspase clientes a empresas de su mismo grupo o suspender el acceso a las bases de datos de puntos de suministro. El BME Growth ha suspendido este lunes la cotización de las acciones de Holaluz "por concurrir circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones". Las acciones de la compañía cerraron la sesión del viernes anterior a un precio de 0,83 euros por acción.
Holaluz, que al cierre de 2025 contaba con 221.650 contratos, la mayoría de viviendas y pymes, ha manifestado su confianza en que el recurso que está preparando prospere. En un comunicado, la compañía ha calificado el proceso como "un trámite administrativo puntual dentro del marco regulador del sector" y ha asegurado que la actividad comercial continúa desarrollándose con normalidad. La empresa, que tiene como accionista mayoritario al fondo Icosium Investment (33,4%), con sede en Madrid y liderado por Lofti Bellahcene, defiende que la reestructuración de la deuda permitirá alargar los plazos de pago y mejorar las condiciones financieras. El conjunto de los tres fundadores (Carlota Pi, Ferran Nogué y Oriol Vila) suman un 29,1% del capital, mientras que Axon posee el 11,1%.
