¿Qué sectores tienen una gran oportunidad económica en Catalunya? La irrupción tecnológica puede comportar cambios sustanciales en las maneras de hacer, pero no cambia tanto la perspectiva como nos imaginamos. O, si más no, ayuda a retornar la esencia más artesanal de ciertos oficios. Jordi Pons Casas Consultor Pimec M&A, detalla para ON ECONOMIA cuál es la radiografía actual de la actividad en nuestra casa: "En Cataluña hay una gran oportunidad económica en sectores que tradicionalmente han sido poco visibles para el capital más sofisticado. Hablamos de actividades en las que las grandes empresas, los fondos de private equity o los search funds a menudo no miran, pero que tienen fundamentos muy sólidos".

El factor generacional

Nuevamente, el aspecto generacional es un factor clave: "En buena parte, esto es consecuencia de un fuerte relevo generacional: muchos empresarios están llegando a la edad de jubilación sin una sucesión clara, hecho que abre oportunidades reales de continuidad, profesionalización y crecimiento". Tal como explicamos en el anterior reportaje sobre la jubilación del baby-boom, este ha dado lugar a una oleada de transiciones empresariales porque muchas de las empresas creadas durante este periodo están llegando ahora a un momento clave: sus fundadores se acercan a la edad de jubilación. Este fenómeno coincide con una menor disposición, tanto por parte de los descendientes como del mercado en general, a asumir el relevo generacional, así como con una bajada del número de emprendedores dispuestos a iniciar nuevos proyectos desde cero. 

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Jordi Pons Casas Consultor Pimec M&A

Negocios 'aburridos', al alza

"Si tuviera que destacar sectores con especial potencial, serían los llamados sectores “aburridos” o tradicionales, así como los sectores más artesanales, intensivos en mano de obra e industriales: sector eléctrico, instalaciones, mantenimiento industrial, metalurgia, talleres especializados o servicios técnicos. Son empresas con clientes recurrentes, conocimiento técnico difícil de replicar y arraigo al territorio, que pueden generar mucho valor con una buena estructura de gestión, digitalización y una visión de largo plazo. También hay que destacar que tenemos un problema de falta de personal especializado en muchas áreas". Así pues, el sector secundario se impone al terciario, pero con ciertos matices. "Si tuviera que apostar, diría que el sector terciario continuará teniendo más peso en volumen, pero el gran potencial de valor y oportunidad está cada vez más en el sector secundario. El terciario seguirá creciendo porque responde a cambios estructurales —envejecimiento de la población, externalización de servicios, digitalización—, pero es un sector mucho más competitivo y, en muchos casos, más dependiente de costes laborales. En cambio, el sector secundario y determinadas actividades del primario bien profesionalizadas ofrecen oportunidades muy relevantes: tienen barreras de entrada más altas, conocimiento técnico acumulado, clientes recurrentes y menos competencia internacional directa. Por eso, más que una dicotomía entre sectores, la clave es cómo se organizan, se gestionan y se escalan las empresas. Hoy, una pyme industrial bien estructurada puede ser tan —o más— atractiva que una empresa de servicios", sostiene Casas.

 

Más allá del metal, el sector de la instalación o los electricistas, la náutica toma fuerza. Las empresas están diversificando su actividad, y uno de los ámbitos donde se está observando un crecimiento más claro es el de la náutica. Cataluña es un territorio con una fuerte exposición al sector terciario y al turismo, y esto encaja con un cambio en los hábitos de consumo, con una demanda creciente de experiencias vinculadas al ocio, el turismo de calidad y el uso del tiempo libre. La náutica ofrece un producto con aspiraciones, pero cada vez más accesible, especialmente a través de modelos de turismo en barco. Alquiler, gestión compartida y servicios asociados, que amplían la base de clientes potenciales. En Cataluña, además, existe un ecosistema náutico consolidado, con puertos, industria auxiliar y conocimiento técnico especializado, que permite capturar valor a lo largo de toda la cadena

La náutica, en expansión

Como ejemplo, Sagalés, empresa referente en el sector del transporte de viajeros por carretera, inició el pasado verano una nueva etapa de crecimiento y diversificación con su entrada en el capital de Dofi Jet Boats, compañía líder en el transporte marítimo turístico en la Costa Brava, que comenzó su actividad en la década de 1950. Esta alianza estratégica entre dos empresas familiares consolidadas tiene como objetivo dar solidez y futuro a la actividad marítima de Dofi Jet, al tiempo que permite a Sagalés expandir su presencia en un nuevo ámbito de movilidadA partir de aquí, si se sabe dónde invertir es muy fácil llevarlo a cabo? Casas advierte que la experiencia y los conocimientos son la clave de bóveda. "Sí, en Cataluña hay muchas oportunidades empresariales, especialmente en el ámbito de la pyme. Ahora bien, estas oportunidades tienen una complejidad propia. En muchos casos, el empresario pyme no opera con estructuras auditadas ni con sistemas de reporting avanzados, lo que hace que los procesos de validación de la información —lo que entendemos como due diligence— sean más exigentes y requieran más tiempo y recursos por parte del comprador. A esto se suma un factor clave: la dimensión personal del fundador. En empresas poco profesionalizadas, el fundador a menudo es el principal activo, concentra el conocimiento técnico, la relación con clientes y proveedores, y vive la empresa casi como un proyecto vital. Esto hace que la venta no sea solo una operación financiera, sino también humana".

¿Cómo podemos tener éxito?

Por este motivo es fundamental que tanto la parte compradora como la vendedora vayan bien acompañadas. El éxito de muchas operaciones pasa porque el fundador continúe vinculado durante un tiempo y se pueda hacer un traspaso ordenado del know-how, construyendo estructuras win-win que garanticen la continuidad del negocio y la transferencia real de conocimiento. Por otro lado, también los hay que experimentan un decrecimiento como "el comercio minorista que no se ha adaptado al canal digital. Industrias muy dependientes de un solo cliente o de un único sector. Actividades con poca capacidad de adaptación tecnológica", concluye el experto.

Para acabar, nos lanza una recomendación. "Si tuviera que invertir personalmente, apostaría por una empresa industrial consolidada, con producto propio y en un sector considerado “aburrido”. Hablamos de negocios con demanda recurrente, márgenes estables y poco ruido mediático, pero con mucha capacidad de generar caja. Empresas donde se pueda aprovechar una estructura ya existente para captar vientos de cola del mercado y aplicar medidas claras de crecimiento y optimización. También valoraría especialmente que permitieran una estrategia de build-up, integrando otras empresas del mismo sector o complementarias, para ganar dimensión, eficiencia y resiliencia". Así pues, este tipo de proyectos permiten llevar la empresa al siguiente nivel, hacerla más grande, más profesional y mejor preparada para afrontar ciclos económicos futuros.