El baby boom ha dado lugar a una ola de transiciones empresariales porque muchas de las empresas creadas durante este periodo están llegando ahora a un momento clave: sus fundadores se acercan a la edad de jubilación. Este fenómeno coincide con una menor disposición, tanto por parte de los descendientes como del mercado en general, a asumir el relevo generacional, así como con una bajada del número de emprendedores dispuestos a iniciar nuevos proyectos desde cero. Por todo ello, patronales y perfiles especializados ya centran sus esfuerzos en ver estas empresas como una oportunidad de negocio para posibles compradores fuera del ámbito propio del empresario que se jubila. 

WhatsApp Image 2026 01 16 at 11.53.39
Jordi Pons Casas Consultor Pimec M&A

Jordi Pons Casas Consultor Pimec M&A, explica el buen momento para emprender en este ámbito: "Esta combinación de factores está generando un volumen significativo de empresas en venta que, en muchos casos, son plenamente rentables, disponen de un fondo de comercio consolidado a lo largo de décadas y han demostrado una elevada resiliencia, habiendo superado algunas de las crisis económicas más severas de los últimos años". Y añade: "Todo ello hace que aparezcan oportunidades de adquisición a valoraciones muy competitivas, especialmente si se compara con empresas de mayor dimensión, que acostumbran a cotizar a precios mucho más elevados y con periodos de recuperación de la inversión sensiblemente más largos. También hay que destacar que muchos proyectos quedan desiertos".

Por un lado, la tendencia de jubilación de los empresarios es cada vez más acusada, lo que incrementa el número de empresas que entran en procesos de sucesión o venta. Por otro lado, existe una creciente falta de relevo generacional y de compradores naturales, especialmente en empresas pequeñas y medianas, que a menudo quedan fuera del radar de los grandes actores financieros. Esta situación genera un desequilibrio entre oferta y demanda que abre la puerta a oportunidades de inversión muy atractivas: empresas consolidadas, con modelos de negocio probados, clientes recurrentes y valoraciones razonables. Para inversores con capacidad de gestión y visión a medio y largo plazo, este contexto permite adquirir activos de calidad con un potencial de crecimiento relevante y riesgos relativamente controlados.

¿Quién quiere ser el nuevo 'baby boom'?

Según Pimec, el perfil que se interesa por ellas no tiene un patrón único: "El perfil de comprador varía significativamente en función de la dimensión, la facturación y la rentabilidad de la empresa. En el caso de compañías con EBITDA superior al millón de euros, el interés suele provenir principalmente de vehículos de inversión especializados, como search funds, fondos de private equity o grandes empresas que buscan crecer mediante estrategias de adquisición. Estas operaciones pueden responder tanto a crecimientos inorgánicos en sectores complementarios como a procesos de integración vertical, ya sea hacia atrás para controlar etapas de la cadena de valor o hacia adelante, cuando empresas industriales deciden acercarse al cliente final". Por debajo de este umbral de tamaño, existe un amplio conjunto de empresas que a menudo pasan desapercibidas para estos grandes actores. En estos casos, los principales compradores suelen ser emprendedores con experiencia directiva previa, profesionales que han ocupado cargos de responsabilidad dentro de empresas consolidadas, o inversores industriales que pueden aprovechar sinergias concretas para crecer con un nivel de riesgo moderado. También encontramos emprendedores con conocimiento profundo del sector, perfiles formados en escuelas de negocios y equipos mixtos que combinan capital, experiencia operativa y visión de crecimiento.

Entrevista Eduard Vivar / Foto: Carlos Baglietto
Eduard Vivar Mompel, socio de LAS VELAS DE MARIANO y CRONUTS DIGITAL / Foto: Carlos Baglietto

ON ECONOMIA ha contactado con un emprendedor que ha visto en una empresa de un boomer una oportunidad. Eduard Vivar Mompel, socio de LAS VELAS DE MARIANO y CRONUTS DIGITAL. De la digitalización de empresas a liderar una de velas, un terreno desconocido hasta entonces para el empresario Vivar: "Llevábamos siete años ayudando a empresas a mejorar resultados desde CRONUTS DIGITAL, sobre todo con transformación digital y marketing. Y llega un punto en que piensas: “muy bien, estamos haciendo crecer negocios de los demás… ¿y si lo hiciéramos por nosotros?” Queríamos vivir el juego desde dentro. No solo ser consultores, sino tener una empresa de venta de producto más allá de los servicios. Aparte la crítica principal que se hace a los consultores es… Si tú eres tan bueno, ¿cómo es que no lo haces para ti mismo? Así que hicimos algo muy sencillo (que casi nadie hace): decidimos buscar empresas en venta. Como quien busca un piso, pero con más emoción y más Excel. Y cuando encuentras una oportunidad que encaja con lo que sabes hacer, tienes dos opciones: mirarla desde fuera o tirarte. Y nosotros somos bastante de los segundos".

Pero para llegar hasta aquí, aparte de la inversión económica, hay que tener una hoja de ruta. "Llevábamos siete años ayudando a empresas a mejorar resultados desde CRONUTS DIGITAL, sobre todo con transformación digital y marketing. Y llega un punto en que piensas: “muy bien, estamos haciendo crecer negocios de los demás… ¿y si lo hiciéramos para nosotros?” Queríamos vivir el juego desde dentro. No solo ser consultores, sino tener una empresa de venta de producto más allá de los servicios. Aparte la crítica principal que se hace a los consultores es… Si tú eres tan bueno, ¿cómo es que no lo haces para ti mismo? Así que hicimos algo muy sencillo (que casi nadie hace): decidimos buscar empresas en venta. Como quien busca un piso, pero con más emoción y más Excel. Y cuando encuentras una oportunidad que encaja con lo que sabes hacer, tienes dos opciones: mirarla desde fuera o tirarte. Y nosotros somos bastante de los segundos", sostiene Vivar. En este sentido, Frederic Guixà, que no ha querido detallar su empresa actual, explica que tiene 65 años y también quiere mirar esta opción de vender su negocio. A pesar de que funciona y a pleno rendimiento, su hija ha hecho carrera en el mundo de la música y no tiene a nadie de su entorno más cercano a quien traspasar el negocio: "Se están creando pequeñas comunidades de intercambio y conocimiento que nos acercan perfiles óptimos para hacer el traspaso. Además, en mi caso es una empresa familiar y cercana, con 30 trabajadores a los cuales queremos garantizar su estabilidad laboral cuando yo me vaya, y será pronto".

¿Dónde podemos encontrar estas empresas?

Para buscar negocios, hoy tienes portales y plataformas en Google donde hay empresas en venta a diario. Puedes pasarte semanas mirando opciones, hablando con intermediarios y comparando modelos. Y eso está bien porque te da visión, te da criterio y te hace entender cómo funciona el mercado de compraventa de empresas. "Pero te diré una cosa: el boca a boca y el “conozco a alguien que…” sigue siendo clave. Muchas operaciones buenas no salen ni publicadas. Salen porque alguien confía en alguien. Y aquí es donde tienes que estar activo, preguntar, moverte y tener claro qué buscas. Porque si no tienes criterio, te pierdes en un mar de negocios que “pintan bien” pero no son para ti", subraya Vivar, que recomienda un libro que es una guía paso a paso de cómo encarar todo el proceso de compra de una empresa y que a ellos les ha servido mucho, Buy Then Build: How Acquisition Entrepreneurs Outsmart the Startup Game de Walker Deibel. En esta línea, Casas argumenta que "las operaciones de mayor dimensión suelen canalizarse a través de grandes firmas de servicios profesionales como KPMG, Deloitte o PwC, así como mediante asesores especializados en compraventa de empresas, a menudo con un enfoque internacional. En cambio, una parte muy relevante de las oportunidades más pequeñas y medianas pasa bastante desapercibida. Esto se debe a que muchos despachos de fusiones y adquisiciones no las priorizan, ya que suelen ser operaciones menos rentables para ellos y más complejas de gestionar. Hablamos, en muchos casos, de empresas no auditadas, con estructuras muy dependientes de la figura del propietario, balances poco estandarizados o procesos internos poco formalizados. Este tipo de oportunidades suele encontrarse a través de canales más cercanos al tejido empresarial, como entidades patronales como PIMEC, asociaciones sectoriales, redes de empresarios o iniciativas específicas de relevo empresarial, como Reempresa, que conectan empresarios que quieren ceder el negocio con posibles compradores".

¿Cuánto vale comprar una empresa?

La mayoría se venden no porque vayan mal, sino porque sus fundadores llegan a la edad de jubilación. Cada vez es más habitual que los hijos hayan elegido carreras profesionales diferentes o que no tengan la vocación ni la mentalidad gerencial necesaria para asumir el relevo. A menudo son los mismos empresarios quienes entienden que forzar una sucesión familiar puede poner en riesgo el negocio. En este contexto, la venta se convierte en una decisión lógica que permite garantizar la continuidad de la empresa, preservar los puestos de trabajo y poner en valor todo lo que se ha construido a lo largo de los años.

La otra gran pregunta es el precio. Casas no concreta cifras, sino maneras de entender cuándo es caro o económico: "Más que hablar de precios absolutos, en este tipo de operaciones se habla habitualmente de múltiplos sobre el EBITDA, es decir, sobre el resultado de explotación de la empresa antes de amortizaciones, intereses e impuestos, un indicador que permite comparar empresas de manera homogénea". En términos generales, especialmente en micro y pequeñas empresas, las valoraciones acostumbran a situarse entre 3 y 5 veces el EBITDA, aunque este rango puede variar en función de factores como la estabilidad de los ingresos, la dependencia del propietario, la recurrencia de los clientes o el potencial de crecimiento. Las empresas medianas y grandes, en cambio, suelen cotizar a múltiplos más elevados, especialmente cuando disponen de estructuras profesionalizadas y procesos escalables.

"Nuestra generación ha llegado tarde a los activos típicos"

Vivar sostiene que es ahora o nunca y hay que aprovechar que una generación se jubila y coincidió con el baby boom, una bonanza para emprender cuando eran jóvenes y el éxito que han llegado hasta aquí, para cazar la oportunidad: "Es una oportunidad brutal. Nuestra generación ha llegado tarde a los “activos típicos”: pisos carísimos, inflación comiéndose los ahorros, el oro por las nubes. Y mientras tanto, gran parte de la riqueza y del tejido empresarial está en manos de la generación boomer… que ahora se quiere jubilar. Y aquí viene lo más bestia: hay miles de empresas rentables sin relevo generacional. ¿Y compradores? Hay pocos. Sobre todo en el rango de menos de 5 millones, que es donde muchos fondos ni entran. Y entonces te surge la pregunta incómoda: ¿qué activo tú compras hoy y lo tienes pagado en 4 o 6 años? Porque un piso lo pagas en 30. Pero una empresa bien gestionada se puede pagar sola mucho más rápido. Y si alguien piensa “ya, pero yo no tengo un millón”… tranquilo. Yo tampoco lo tenía. Hay fórmulas: propietarios que financian parte de la compra, pagos a plazos, adquisiciones progresivas… y tú vas pagando con lo que el negocio genera mientras tú lo mejoras. No es fácil, es largo y te pone a prueba, pero se puede hacer. Y cuando lo ves claro, es una oportunidad de estas que pasan una vez en la vida". Así pues, es cuestión de hacer números.

En concreto, su caso, la empresa se llama Las Velas de Mariano y es una fábrica de velas con un público muy fiel y muy especial, orientado al bienestar energético y espiritual. Es un sector con mucha emoción, mucha repetición y mucha comunidad. Y eso es oro. Porque cuando tienes producto bueno y una clientela que confía, tienes base para construir. "Desde que hemos entrado, hemos conseguido mejorar las ventas online con una media de un 50%, y personalmente estoy muy contento del movimiento. Profesionalment te obliga a crecer. A la gente le cuesta entender que alguien que viene de la transformación digital lidere una empresa que hace velas… pero yo creo que a menudo subestimamos de lo que somos capaces cuando nos ponemos de verdad. Y también te diré una cosa muy clara: el camino no es fácil. Pero es que nada que valga la pena llega fácil. Y creo sinceramente que estamos ante una oportunidad espectacular, y que todavía hay muy poca gente aprovechándola". Así pues, nada es gratuito, pero también los compradores de generaciones millennial, especialmente, aportan nuevas mejoras a las empresas que compran.

El relevo digitaliza la empresa

Con las velas, la digitalización tampoco es una excepción: "Lo primero es lo más visible: potenciar las ventas online, abrir marketplaces como Amazon, optimizar la web, mejorar la conversión, cuidar a los clientes. Y a partir de ahí, la parte humana que mucha gente olvida: incentivos para el equipo, mejorar condiciones, motivación, cultura interna… porque una empresa no crece solo con marketing. Crece cuando la gente que trabaja en ella siente que vale la pena. Y después está la parte invisible, dejar de gestionar “a ojo” y empezar a gestionar con información. Digitalizar almacén, fabricación, control de stock, procesos. Son cosas que parecen aburridas hasta que te das cuenta de que te hacen ganar dinero sin necesidad de vender más. Solo evitando errores, tiempo perdido y caos interno". Casas coincide: "El primer paso suele ser la profesionalización de la organización y de sus departamentos, reduciendo progresivamente la dependencia directa de la figura del propietario o de la gerencia fundadora. Esto implica definir procesos, establecer responsabilidades claras y reforzar los equipos con perfiles profesionales especializados". En paralelo, es clave invertir en áreas que a menudo han estado infrarepresentadas, como la innovación, el marketing y el desarrollo comercial. La creación de un equipo de ventas sólido, la actualización de la oferta de productos o servicios y una mejor orientación al mercado permiten escalar el negocio y asegurar su competitividad a medio y largo plazo.

Y en cuanto a la inteligencia artificial, pasa a un primer o segundo plano, dependiendo del volumen. "En el caso de las empresas grandes, la incorporación de la IA es prácticamente imprescindible. Los compradores ya asumen que habrá procesos digitalizados, uso de datos y automatización, y la falta de esta adaptación penaliza claramente la valoración. En las pequeñas y microempresas, la actualización no tiene que ser inmediata ni compleja, pero sí inevitable a medio plazo. A menudo son negocios que han funcionado bien con modelos tradicionales, pero la IA puede ser una herramienta clave tras la adquisición para mejorar eficiencia, profesionalizar la gestión y ganar competitividad con inversiones muy contenidas", concluye Casas.