La productora audiovisual Mediapro anunció este miércoles por la tarde un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que debe saldarse con 250 salidas en las oficinas de Barcelona y de Madrid. El pasado mes de octubre, el fondo de inversión propietario de la mayoría de acciones de la compañía, Orient Hontai Capital, prescindió del fundador y presidente Tatxo Benet y puso en su lugar al exconsejero delegado de Telefónica, Sergio Oslé, y a Carlos Núñez, ex de Prisa, como consejero delegado. Los cambios en la dirección se han seguido con las salidas de 20 directivos para aliviar masa salarial que permiten reducir un ERO que se podía prever más amplio.
Una vez se registre el proceso en el Departamento de Trabajo, la empresa deberá abrir un período de negociaciones y consultas de al menos 30 días. El grupo audiovisual tiene una plantilla de unos 7.000 trabajadores repartidos entre España, Portugal y Latinoamérica y se encuentra en una situación complicada después de registrar pérdidas y de perder su principal fuente de ingresos, que eran los derechos televisivos de la Liga.
A la espera de que se publiquen los resultados de 2025, las últimas cuentas conocidas de Mediapro son las de 2024, cuando la empresa facturó 1.068 millones de euros, un 10% menos que el año anterior, y unas pérdidas de 79 millones de euros a pesar del ebitda (beneficio antes de amortizaciones y pago de la deuda) de 182 millones de euros.
Con una deuda de 540 millones, la compañía recibió una rebaja de la calificación crediticia de Moody's de B3 a Caa1, con perspectiva negativa de cumplimiento de los pagos de la deuda. El vicepresidente y analista sénior de Moody's Rating y analista principal de Mediapro, Victor García Capdevila, afirmó que "la rebaja de la calificación se debe a un rendimiento significativamente inferior al esperado en 2025, que ha debilitado las métricas crediticias clave, y a los desafíos operativos que se prevé que persistan hasta el 2026".
