A punto de cumplirse seis años de la creación del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), el instrumento diseñado por el Gobierno para rescatar compañías afectadas por la crisis del Covid-19, vuelve a reabrirse el debate sobre algunos de los expedientes más controvertidos gestionados por la Sepi. El caso de Plus Ultra, cuestionado desde el inicio, y que ha regresado al centro de la discusión tras los avances de la investigación judicial sobre su rescate.
La causa analiza si la aerolínea cumplía realmente con los requisitos exigidos para acceder a las ayudas públicas y apunta a posibles deficiencias en la verificación de su situación contable por parte de la Sepi y de sus asesores externos. Sin embargo, Plus Ultra no ha sido el único rescate rodeado de polémica. También el de Air Europa ha generado controversia, aunque en este caso no se cuestiona el carácter estratégico de la compañía,sino las presiones políticas que, según diversas informaciones, habrían influido en la aprobación de la ayuda.
La aerolínea del grupo Globalia fue la primera empresa en recibir financiación del fondo y también la que obtuvo el mayor importe: 475 millones de euros. Pese a ello, Air Europa ya ha devuelto íntegramente el rescate. Lo hizo de forma anticipada en noviembre de 2025, siguiendo el mismo camino que otras diez compañías beneficiarias del fondo. En total, 11 de las 28 empresas rescatadas entre 2020 y 2022 han reembolsado antes de plazo la financiación recibida.
11 de las 28 empresas rescatadas han pagado antes de plazo
La principal incógnita se centra ahora en el resto de compañías que deben afrontar vencimientos relevantes este año. Más allá del caso de Plus Ultra, varias empresas atraviesan situaciones financieras delicadas y mantienen dudas sobre su capacidad para devolver las ayudas públicas. En conjunto, el Estado aún tiene pendiente recuperar cerca de 1.000 millones de euros.
Según datos de la Sepi, dependiente del Ministerio de Hacienda, el Estado ha recuperado hasta la fecha 1.737 millones de euros, equivalentes al 65% de los 2.681 millones concedidos a través del fondo. La última empresa en amortizar anticipadamente su préstamo fue Grupo Mediterránea, que realizó el pago el pasado 2 de marzo.
Junto a ella, otras diez compañías han devuelto ya la totalidad de la financiación: Ávoris, Eurodivisas, Wamos, Rugui Steel, Ferroatlántica, Soho Boutique Hotels, Hesperia, Hotusa, Air Europa y Técnicas Reunidas. En el lado opuesto permanecen las 17 empresas que todavía mantienen deuda con la Sepi y que deberán afrontar sus calendarios de pago a partir de este 2026.
Entre ellas destacan Plus Ultra, que recibió 53 millones de euros; Duro Felguera, con 120 millones; y Tubos Reunidos, que aún adeuda cerca de 113 millones. Precisamente, estos tres expedientes concentran buena parte de las dudas sobre la capacidad de recuperación de los fondos públicos. Tubos Reunidos ya ha incumplido parcialmente sus obligaciones de devolución, ha aplicado un ERE y ha atravesado un proceso concursal.
Duro Felguera logró evitar recientemente el concurso de acreedores tras aprobar un plan de reestructuración financiera, aunque su situación continúa siendo compleja. En el caso de Plus Ultra, además, el rescate sigue bajo investigación judicial.
Junto a estas compañías, también permanecen pendientes de devolución las ayudas concedidas a Airtificial, Grupo Serhs, Reinosa Forgings & Castings, Grupo Abades, Grupo Abba, Grupo Julià, Air Nostrum, Volotea, Vicinay, ISASTUR, Vivanta, Grupo Losán, Imasa y Meeting Point. Algunas de estas empresas ya han solicitado reestructuraciones o aplazamientos de sus calendarios de amortización.
Industrias Losán mantiene una deuda de 34,7 millones de euros; Imasa, de 27,3 millones; y Meeting Point, de 10,1 millones, en un contexto marcado por las dificultades de liquidez.
Plus Ultra, por ejemplo, negocia actualmente una extensión de vencimientos tanto para el préstamo ordinario —cuyo pago comenzaba este año— como para el participativo, previsto inicialmente para 2028. En una situación similar se encuentra Volotea, que recibió 200 millones de euros en 2022 y ha logrado ampliar su calendario de devolución hasta 2029.
Distinto es el caso de Air Nostrum. La aerolínea valenciana, que recibió una ayuda de 111 millones de euros, realizó en diciembre una amortización anticipada de 20 millones y ya ha abonado más de 21 millones en intereses a la Sepi. Tras renegociar sus plazos, concentrará el pago del principal pendiente en 2028.
Seis años después de la puesta en marcha del fondo, el balance sigue abierto. Mientras una parte significativa de las ayudas ya ha sido recuperada, el Gobierno de Pedro Sánchez aún afronta el reto de garantizar la devolución de cerca de 1.000 millones de euros comprometidos en algunos de los rescates empresariales más controvertidos de la pandemia.