El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, se ha reunido este viernes con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, para explicarle el papel que la compañía energética quiere tener en la transición verde en Catalunya y España, como uno de sus puntales.

Durante la reunión, Wetselaar ha expuesto la estrategia de la compañía para convertirse en un actor clave en la descarbonización de la economía europea. Moeve ha impulsado un giro estratégico para apostar por energías limpias, con especial foco en el hidrógeno verde, los biocombustibles avanzados y la movilidad eléctrica.

Este cambio se materializa en el plan ‘Positive Motion’, que prevé una inversión de hasta 8.000 millones de euros hasta 2030, de los cuales más del 60% se destinarán a proyectos sostenibles. El objetivo es que, a final de la década, la mayor parte de los beneficios de la compañía provengan de actividades bajas en carbono.

En cuanto a Catalunya, Moeve mantiene una presencia histórica vinculada al tejido industrial y energético, y ha ido reforzando su actividad en ámbitos como la distribución de combustibles, la petroquímica y, más recientemente, las infraestructuras de recarga eléctrica. En el horizonte tiene posibles inversiones de 200 millones en tres proyectos diferentes: seis nuevas plantas de biometano, la fabricación de electrolizadores en Tarragona y la producción de biocombustibles en el Puerto de Barcelona.

Salvador Illa recibe a Maarten Wetselaar

A escala estatal, el grueso de las inversiones se centra en grandes proyectos como el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, que aspira a convertirse en uno de los mayores hubs de este vector energético en Europa, así como en el desarrollo de plantas de biocombustibles de segunda generación y una extensa red de puntos de recarga ultrarrápida.

El encuentro con Illa se enmarca en la voluntad del Govern de captar inversiones industriales vinculadas a la transición energética y consolidar Catalunya como un polo de referencia en economía verde. En este contexto, Moeve se posiciona como uno de los actores llamados a tener un papel relevante en los próximos años, en plena transformación del modelo energético.

El potencial renovable

Wetselaar ha estado este viernes en Barcelona no solo para reunirse con Illa, sino también en unas conferencias sobre el futuro de Europa. El consejero delegado de Moeve ha asegurado que España tiene la capacidad de "ser la Arabia Saudita de Europa", gracias a su capacidad de producir energía de fuentes renovables como el sol y el viento, ha informado EFE.

En cuanto a la electricidad renovable, la península ibérica "cuenta con las mejores condiciones de Europa", tanto por sus condiciones climáticas como por la gran cantidad de espacio con la que cuenta para instalar proyectos de renovables a gran escala, ha señalado Wetselaar.

El conflicto en Oriente Medio era algo que "nadie deseaba", pero puede tener el "aspecto positivo" de que "todo el mundo entienda ahora la importancia de la seguridad energética para Europa", ha añadido. En este contexto, España y Portugal tienen la oportunidad no solo de descarbonizar su economía, sino de "producir energía para el resto de Europa", lo que puede suponer "un giro a la historia" del continente, ha señalado el CEO de Moeve.

Europa produce poco petróleo y gas, pero consume mucho, de modo que su agenda "debe ser, obviamente, tomar el control de su destino" y dejar de estar expuesta a la volatilidad de los precios de los mercados globales, ha afirmado.