El tejido empresarial catalán ha vivido un mes de marzo excepcional en cuanto a la creación de nuevas compañías. Según los datos que hizo públicos este martes el Instituto Nacional de Estadística, en Catalunya se constituyeron 2.754 sociedades mercantiles durante el tercer mes del año, una cifra que representa un repunte del 49% en comparación con el mismo período del ejercicio anterior. Este dato no solo supone el mejor registro para un mes de marzo en toda la serie histórica del organismo estadístico, sino que confirma una tendencia al alza sostenida, dado que la creación de empresas en la región encadena ya once meses seguidos de crecimiento interanual.

Para poner en marcha las 2.754 empresas creadas en marzo, los emprendedores suscribieron un capital total que supera ligeramente los 220 millones de euros. Este volumen de recursos destinados a la constitución de nuevas firmas representa un incremento del 134,96% respecto del mismo mes del año anterior, cuando el capital desembolsado rondó los 219 millones. El aumento porcentual, tan notable, refleja no solo un número más elevado de sociedades, sino también una inversión media por empresa más elevada que en el pasado.

En el capítulo de las desapariciones de empresas, los datos del INE sitúan el número de sociedades disueltas en Catalunya durante el mes de marzo en 168, una cifra que supone un incremento del 36,6% en términos interanuales. El análisis de las causas revela que la gran mayoría de estos cierres, concretamente 119, fueron decisiones voluntarias de sus responsables. En catorce casos, la desaparición obedeció a procesos de fusión con otras compañías, mientras que las 35 restantes respondieron a otros motivos no especificados por el informe.

Todas las comunidades registran subidas en la creación de empresas

El fenómeno del incremento en la constitución de sociedades no ha sido exclusivo de Catalunya, sino que se ha extendido a la totalidad del Estado. Castilla-La Mancha encabeza el ranking de crecimiento con un avance del 70,63%, seguida de Extremadura con un 53,98% y de la misma Catalunya con un 49,03%. En el extremo opuesto de la tabla, los territorios donde el aumento ha sido más modesto son las Illes Balears, con un 3,05%; Navarra, con un 4,76%; y Aragón, con un 10,99%. La distribución geográfica de las alzas sugiere que el impulso emprendedor se ha extendido por todo el país, si bien con intensidades muy diversas.

En cuanto a la desaparición de sociedades, el ranking estatal presenta una fisonomía completamente diferente. Extremadura registra el mayor incremento de cierres interanuales, con un 56,52%, seguida de Canarias con un 56,34% y de Castilla y León con un 43,37%. En el lado contrario, Navarra, Murcia y Cantabria son las únicas comunidades donde la destrucción de empresas ha disminuido en tasa interanual, con retrocesos del 50%, el 45,95% y el 18,52%, respectivamente. Esta disparidad territorial pone de manifiesto que el dinamismo empresarial no se distribuye de manera homogénea y que algunas regiones están experimentando un proceso de renovación del tejido productivo más intenso que otras.

Otro indicador de la actividad empresarial en Catalunya es el de las ampliaciones de capital. Durante el mes de marzo, el número de sociedades que incrementaron su capital social llegó a 705, una cifra que supone un aumento del 35,8% respecto del mismo mes del año anterior. En cambio, el volumen total de capital suscrito en estas operaciones alcanzó los 260,37 millones de euros, una cantidad un 18,1% inferior a la registrada en marzo de 2025. Esta combinación de más compañías ampliando capital, pero con importes medios menores, sugiere un contexto de prudencia por parte de las empresas, que optan por aumentar sus recursos financieros de manera escalonada en lugar de hacerlo en un único movimiento de gran envergadura.