La junta de accionistas de CaixaBank ha aprobado este viernes la reelección de Tomàs Muniesa como presidente por cuatro años más, hasta 2030, así como el dividendo de 0,5 euros por acción, parte ya pagada en noviembre, y que supone un récord, pues es más del 59 % del beneficio del año pasado. Además, el consejo ha elegido a Peter Löscher como vicepresidente.
El presidente de CaixaBank ha destacado, en su discurso ante la junta, tres ámbitos del banco: el social, su capilaridad y su fortaleza financiera, que le permite generar ese retorno para sus accionistas. Eso sí, sin olvidarse de un entorno muy complejo y de la irrupción de la inteligencia artificial en el negocio bancario.
Muniesa ha arrancado poniendo el acento en el lado social de la entidad controlada por CriteriaCaixa y participada también por el Estado a través del Frob, puesto que hará una donación para paliar los efectos de la Dana –la junta se celebra en València. Además, ha recordado otras de las acciones sociales del banco, su impacto social y el hecho de que también contribuye a la obra social de la Fundación La Caixa, pues se nutre en parte de sus dividendos.
El veterano directivo, que ha confesado que este año cumple medio siglo en la entidad, ha remarcado la posición de liderazgo de CaixaBank en el mercado español, con 20,7 millones de clientes. “Estamos orgullosos de tener la mayor capilaridad en el territorio”, ha dicho Muniesa, que ha puesto a dos segmentos en especial, los más jóvenes y los mayores, como focos de especial atención para la entidad.
Un año histórico para CaixaBank
Muniesa ha explicado que “2025 ha sido otro año histórico para CaixaBank”, que ha ejecutado “el primer año del plan estratégico de manera brillante, superando ampliamente los objetivos marcados gracias al dinamismo del crédito, la mejora del balance y la reducción de la morosidad”. Eso se reflejó en la cotización del banco, que se duplicó durante el año pasado.
Los buenos resultados —CaixaBank ganó 5.891 millones de euros en 2025— permitieron a la entidad pagar un dividendo récord, que la junta ha ratificado. Muniesa, de hecho, ha destacado “la capacidad de crear valor para el accionista”. El 9 de abril, la entidad pagará 33,21 céntimos de euro por acción, que se sumarán a los 16,79 ya pagados en noviembre a cuenta, por lo que la remuneración al accionista ascenderá a 50 céntimos de euro. Eso es un 15 % más que en 2024 y un pay out (pago respecto al beneficio) del 59,4 %, en la banda alta del plan estratégico, que prevé un pago de entre el 50 y el 60% del beneficio.
CaixaBank afronta el futuro inmediato con el objetivo de continuar con el plan estratégico 2025-2027, que pretende “acelerar el crecimiento, ejecutar la transformación y mantener nuestra esencia”. La transformación pasa por la tecnología y la IA, pero Muniesa no cree que le cueste puestos de trabajo: “La unión de tecnologías y capacidades humanas será clave”.
Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, ha repasado los resultados del año pasado, que mejoraron pese a la rebaja de los tipos de interés, y también ha ahondado en los cambios que está provocando la inteligencia artificial generativa. El directivo ha explicado que el banco está contratando perfiles tecnológicos y está usando la IA para automatizar operaciones y facilitar procesos.
