El centro comercial de L’illa Diagonal se ha convertido en una mina de oro para la familia Sanahuja. Este inmueble tiene como accionista mayoritario la sociedad Indicesa l’Illa, que el año pasado ganó 18,20 millones de euros, un 23% más que en 2023, si bien sus ingresos tan solo lo hicieron un 4%, hasta los 44,55 millones, según consta en las cuentas consolidadas depositadas en el Registro Mercantil.

Tal como se indica en la página web de Indicesa, esta sociedad controla una participación mayoritaria del centro comercial L’Illa, una cartera de viviendas de alquiler y dos hoteles que operan las cadenas AC Marriot y NH Collection. En su consejo de administración están representadas las tres ramas familiares: Romà Sanahuja Pons (nacido en 1939), su hermana Maria Àngels (1948) y sus sobrinas Marta y Cristina Sanahuja Maymó.

Indicesa ha generado unos beneficios consolidados de cerca de 60 millones de euros en los últimos cuatro años. Según se indica en el informe de gestión que acompaña a las cuentas de 2024, esperan mantener los resultados este 2025 por la estabilización del mercado y por el “nivel de actividad del grupo”.

Sin embargo, no todos los negocios de los Sanahuja van viento en popa. El año pasado, otra de sus empresas, la propietaria del centro comercial Màgic Badalona, se acogió a un concurso de acreedores con una deuda de 44 millones de euros. En su consejo de administración solo está representada la rama Sanahuja Escofet (hijos de Romà Sanahuja Pons). Las tres ramas aparecen en diversas sociedades, a veces juntas, aunque no necesariamente con la misma participación y, otras, por separado.

Los Sanahuja volvieron el año pasado a los rankings de grandes fortunas – concretamente al del diario El Mundo, en la posición 218 de España y 59 de Catalunya –, de los que desaparecieron cuando estalló la burbuja inmobiliaria y varias de sus empresas se declararon en concurso. En 2010, una de sus sociedades, Sacresa, protagonizó la tercera suspensión de pagos más importante de la historia española hasta ese momento, con una deuda inicial de 1.800 millones de euros, tras de la de Martinsa – liderada por Fernando Martín, que fue presidente del Real Madrid – y la catalana Habitat –de la familia Figueras–. Con anterioridad, Romà Sanahuja llegó a presidir Metrovacesa, cuando era la primera promotora española, y dos de sus hijos -Javier y Román Sanahuja Escofet– tuvieron silla en su consejo de administración.

La familia gestiona una amplia cartera inmobiliaria, cuyo activo más conocido es L’Illa Diagonal, el edificio diseñado por Rafael Moneo y Manuel de Solà-Morales que simula un rascacielos tumbado en el suelo. Además del centro comercial que se inauguró en 1993, cuenta con 24.000 metros cuadrados de oficinas, parkings y un espacio para convenciones que incluye un auditorio.