El Santander sienta las bases para seguir creciendo hasta 2028 y consolidarse como uno de los mayores bancos de Europa y América. Tras encadenar cuatro ejercicios de resultados récord -tres de ellos por encima de los 10.000 millones- el banco que preside Ana Botín se propone ahora alcanzar los 20.000 millones de beneficios.
Para ello, el banco cántabro espera aumentar significativamente su base de clientes (de 180 a 210 millones) y mejorar su rentabilidad, con más ingresos y menos costes, lo que le ayudará a impulsar la eficiencia. Y en este contexto, el Santander se apoyará en cuatro pilares que le ayudarán a ahorrar unos 6.000 millones de euros en el trienio.
Por una parte, el Santander espera 1.200 millones de ahorros por las sinergias de las adquisiciones de TSB en Reino Unido y Webster Bank en Estados Unidos. Se trata de dos operaciones firmadas en 2025 y que se ejecutarán en los próximos meses.
Por otra, el grupo confía en generar ahorros de costes de hasta 5.000 millones para 2028 a través de su plan de transformación tecnológica ONE Transformation. Un plan que lleva años ejecutando y que en este periodo tendrá como gran protagonista a la Inteligencia Artificial (IA), con la que el Santander espera ofrecer experiencias personalizadas a los clientes, impulsar la productividad comercial y automatizar procesos.
En concreto, el banco prevé generar más de 1.000 millones de euros de valor de negocio con la IA, unos 300 millones por mayores ingresos y otros 700 millones por reducción de costes. Así lo detallaba este miércoles la presidenta del Santander junto con el consejero delegado, Héctor Grisi, durante la celebración del Investor Day en Londres.
Los máximos ejecutivos del Santander explicaban también que en este periodo (2026-2028) esperan entre 3.500 y 4.500 millones más de costes por la inflación y las distintas inversiones que seguirá acometiendo el grupo. No obstante, para el final del periodo el banco espera que entre lo que gaste y lo que ahorre, los costes del grupo se reduzcan desde los 28.500 millones actuales hasta los 27.000 millones.
A lo largo de la presentación, que duró más de tres horas, Botín, Grisi y también el director financiero, José Cantera, insistieron en que la mejora de eficiencia será una de las palancas del nuevo plan estratégico. La ratio de eficiencia de un banco, cuanto más baja es mejor porque implica que se gasta menos para ganar más dinero. Actualmente, la eficiencia del Santander se sitúa en el 42% pero su propósito es llevarla al 36% en 2028.
El banco prevé esta mejora con una mayor simplificación de productos y procesos, más colaboración entre sus negocios globales, ampliando el uso de plataformas tecnológicas comunes y con las recientes adquisiciones de TSB y Webster. En su negocio más digital, Openbank, el Santander incluso espera que la eficiencia baje hasta el 34%, lo que le situaría en mejor posición que los bancos digitales más grandes del mundo, como Revolut en Europa o Nubank en America Latina, según destacó la propia Botín.
Por otra parte, la banquera comentaba que la intención del Santander era crecer en estos años sin operaciones corporativas, si bien, acaban de cerrar la venta del negocio en Polonia y las compras en Reino Unido y Estados Unidos. Sin embargo, Botín no cerraba la puerta a comprar alguna entidad en alguno de sus mercados clave como Brasil, México o España si con ello mejoran la posición estratégica y ganan escala. Si estas oportunidades no surgen, el Santander devolverá a los accionistas el exceso de capital mediante distribuciones extraordinarias, vía dividendo o recompra de acciones.