International Airlines Group (IAG), matriz de Iberia, British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level, obtuvo un beneficio de 1.033 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 20,6% menos que un año antes, por el fuerte incremento del precio del combustible y el impacto de la crisis en Oriente Medio. El grupo de aerolíneas que dirige Luis Gallego, no obstante, destaca la solidez de la demanda de viajes y mantiene sus objetivos para el conjunto del ejercicio.
Así lo ha puesto de relieve IAG este viernes, en un comunicado remitido a la CNMV donde detalla que ha elevado un 1% sus ingresos de enero a junio, hasta 16.064 millones. De hecho, el aumento de los ingresos y las medidas de control de costes han permitido al grupo mantener estables los costes unitarios sin combustible, agrega.
IAG confirma que la cobertura del queroseno en el grupo es del 70% para lo que resta de año, manteniéndose sin cambios. De esta manera, el coste del combustible será de entre 8.300 y 8.600 millones de euros, por debajo de los 9.000 millones que avanzó en la presentación de resultados del primer trimestre y frente a los 7.400 millones que había presupuestado antes de la guerra.
Durante el semestre, además, IAG se vio obligada a reducir ligeramente su capacidad por la suspensión de rutas hacia Oriente Medio y por problemas de disponibilidad de aeronaves relacionados con los motores. No obstante, la compañía destaca que la demanda siguió mostrando fortaleza, especialmente en las rutas de largo radio. Iberia continuó ampliando su red transatlántica con el despliegue de los nuevos A321XLR, mientras que Vueling ajustó parte de su oferta en el mercado europeo, donde la competencia sigue siendo especialmente intensa.
Pese al deterioro del beneficio, el grupo reforzó su posición financiera. La deuda neta se redujo hasta 4.692 millones de euros y el apalancamiento descendió a 0,6 veces el EBITDA, mientras que el flujo de caja libre alcanzó los 2.905 millones, impulsado por el calendario de entregas de aeronaves y la fortaleza del negocio. Además, IAG continuó con su política de remuneración al accionista mediante el pago del dividendo complementario de 2025 y el avance del programa de recompra de acciones.
El CEO asegura que los resultados demuestran la resiliencia del grupo pese al complejo contexto geopolítico y defendió que la diversificación de sus marcas y mercados, junto con el programa de transformación, permiten seguir generando valor para los accionistas. La compañía confía en mantener una demanda sólida durante la segunda mitad del año, cuando las reservas ya cubren en torno al 57% de la capacidad prevista.
De cara al cierre de 2026, IAG mantiene sin cambios sus previsiones y espera alcanzar un margen operativo anual de entre el 12% y el 15%, generar un elevado flujo de caja libre y conservar un balance sólido, aunque reconoce que el entorno seguirá condicionado por la evolución del precio del combustible y la incertidumbre geopolítica, especialmente en Oriente Medio.
Las aerolíneas del grupo transportaron a 58 millones de pasajeros entre enero y junio, un 0,2% más, mientras que la ocupación se mantuvo estable, con un leve aumento del 0,9%. Iberia volvió a liderar la rentabilidad del grupo al obtener un beneficio de 566 millones de euros en el primer semestre, aunque por debajo de los 601 millones del mismo periodo de 2025.
Por su parte, Vueling ganó 250 millones, frente a los 261 millones del año anterior, afectada por la elevada competencia en el corto radio europeo y el incremento de los costes. Mientras que la catalana Level mantuvo su senda de crecimiento y elevó su beneficio de explotación hasta 27 millones de euros, frente a los 18 millones registrados un año antes, apoyada en la expansión de su actividad de largo radio y la fortaleza de la demanda.