Grifols cerró el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto de 73 millones de euros, un 21,9% más que en el mismo periodo del año pasado. El fabricante de hemoderivados registró unos ingresos de 1.700 millones de euros, de enero a marzo, lo que representa un crecimiento interanual del 3,3%, impulsado por "el sólido desempeño de su negocio de Biopharma, que creció un 6,8%", según ha informado en un comunicado. Ello refuerza el papel de esta unidad de negocio como principal motor de crecimiento del grupo. Grifols ha señalado que, en términos reportados, los resultados se vieron afectados negativamente por el impacto del tipo de cambio y se redujeron en un 4,8%, 23 millones de euros, derivado de un dólar estadounidense más débil.

La compañía ha explicado que el crecimiento del primer trimestre estuvo respaldado por el lanzamiento de Yimmugo en Estados Unidos y el desempeño de Gamunex en Estados Unidos y Europa, mientras que los ingresos se vieron "parcialmente" compensados por la presión de precios de la albúmina en China y una base comparativa más exigente en alfa-1 y proteínas especiales.

El resultado operativo (ebitda) ajustado en el primer trimestre alcanzó los 381 millones de euros, con un crecimiento del 0,8%, y un margen estable del 22,4%, "reflejando la disciplina operativa continuada en el conjunto de las actividades del grupo", señalan.

El director financiero de la farmacéutica, Rahul Srinivasan, ha destacado la evolución trimestral como un avance “tangible" en todo el negocio, "apoyados por el fuerte impulso de nuestra franquicia principal de inmunoglobulinas". Asimismo, ha mencionado "el fortalecimiento de la estructura de capital tras la exitosa refinanciación de este trimestre, lo que nos deja con una sólida liquidez, sin vencimientos relevantes hasta el cuarto trimestre de 2028 y con unos intereses en efectivo en 2026 en línea o por debajo de los de 2025”.  

A cierre de marzo, la ratio de apalancamiento del grupo se situó en 4,3 veces, frente a las 4,5 veces de un año atrás y las 4,2 veces de cierre de 2025. La liquidez era de 1.573 millones y el flujo de caja libre antes de fusiones y adquisiciones del primer trimestre mejoró en 30 millones de euros interanual, hasta 8 millones de euros negativos.

El grupo controlado por la familia Grífols mantiene sus previsiones anuales. Grifols prevé una mayor expansión de márgenes impulsada por la mejora del margen bruto, apoyada por el incremento progresivo del plasma de Egipto y las correspondientes ventas de inmunoglobulinas, la optimización continuada del aprovisionamiento y de la huella de plasma, así como por los crecientes beneficios en el coste por litro (CPL), junto con los avances continuados en la transformación operativa de Biotest y el apalancamiento operativo.

El consejero delegado de la compañía, Nacho Abia, ha mostrado su confianza en "cumplir el guidance para el conjunto de 2026, a medida que seguimos ganando impulso a lo largo del ejercicio". "Estos resultados -ha dicho en referencia al balance del primer trimestre- se han logrado en un entorno geopolítico y macroeconómico complejo, marcado por la persistencia de incertidumbres, y ponen de manifiesto tanto la resiliencia de nuestro negocio como la solidez de nuestros fundamentos”.

El negocio en Egipto

La empresa ha explicado que el proyecto en Egipto "sigue avanzando conforme a lo previsto y se está convirtiendo en un elemento central de la estrategia de autosuficiencia" de la compañía, y que se espera que contribuya de forma estructural a la expansión de márgenes. Ha añadido que, a medida que aumente el volumen de plasma en Egipto, optimizará progresivamente su huella global de plasma y reducirá la dependencia de Estados Unidos para otros mercados.

Las estimaciones pasan por alcanzar un millón de litros de plasma en Egipto en 2026 y hasta tres millones de litros en 2009, con lo que espera mejorar la eficiencia de costes por litro. Ha explicado que, tras la aprobación por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) de toda la cadena de valor de Grifols Egypt, la compañía "se encuentra en una posición óptima para optimizar con mayor eficacia su red global de plasma".

La reordenación del negocio de diagnósticos

En el primer trimestre de 2026, Grifols optó por la disolución anticipada del negocio conjunto con la norteamericana Quidel Ortho; una relación de más de 40 años. Esta ruptura tuvo un impacto negativo puntual en los ingresos de las soluciones de diagnóstico por inmunoensayo (IDS). No obstante, Grifols ha informado este jueves que el impacto se ve parcialmente mitigado por una compensación total de 65 millones de dólares que se recibirá entre 2026 y 2028. QuidelOrtho abonará 65 millones de dólares repartidos en tres pagos: 25 millones antes de junio, 25 millones al inicio de 2027 y 15 millones en el primer trimestre de 2028. Excluyendo este efecto, "el resto del negocio de Diagnostic tuvo un desempeño en línea con las expectativas, con un crecimiento de ingresos en términos comparables de bajo dígito simple", concreta el grupo.

Desde un punto de vista estratégico, la disolución del negocio conjunto otorga a Grifols un control total sobre su hoja de ruta en diagnóstico clínico, respaldando el desarrollo de sus plataformas de nueva generación, y su ambición a largo plazo de reforzar su posición en tipaje sanguíneo y cribado de donantes. La compañía avanza en el lanzamiento de su plataforma de soluciones de tipaje sanguíneo, desarrollada en Barcelona, que incorpora tecnología de tarjetas de gel modulares y trazables y un flujo de trabajo simplificado, cuya presentación está prevista para el segundo trimestre de 2026.