El despliegue de la inteligencia artificial en las entidades financieras ha hecho saltar las alarmas de los trabajadores, quienes se temen que pueda haber grandes recortes de plantilla por culpa de esta nueva tecnología. Sin embargo, este martes, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha asegurado que en su banco no habrá ajustes por este motivo. O no, al menos, "en el corto plazo". Además, el ejecutivo ha defendido que la IA supondrá una oportunidad para mejorar la productividad.

Lo ha hecho durante su participación en un foro financiero organizado por el diario Expansión, donde Gortázar ha explicado que, por ahora, la adopción de la inteligencia artificial está obligando a las empresas a realizar “más trabajo y no menos”, debido a la necesidad de transformar procesos internos y acometer cambios estructurales.

“Nosotros no estamos viendo menos, sino más necesidad de poner manos a la obra para cambiar y hacer una reingeniería de muchas de las cosas que hacemos para poder avanzar adecuadamente”. El CEO de CaixaBank ha reconocido que existe preocupación sobre las consecuencias laborales de la inteligencia artificial, aunque evitó vincularla automáticamente con despidos masivos.

A su juicio, el incremento de productividad que traerá consigo será especialmente relevante en un contexto demográfico marcado por el envejecimiento de la población. En este sentido, Gortázar ha recordado que en la próxima década se jubilará alrededor del 25% de la población activa española, lo que obligará a las empresas a mantener niveles elevados de productividad con menos trabajadores disponibles.

Y aquí, “la inteligencia artificial nos va a permitir que esas personas en edad de trabajar tengan la productividad necesaria para seguir sosteniendo al conjunto de la población”. No obstante, Gortázar ha admitido que en determinados sectores y perfiles profesionales “habrá necesidades de ajuste”, aunque ha insistido en que el proceso no debe entenderse necesariamente como algo negativo, sino como una transformación estructural de la economía.

La IA también trae más fraudes

El consejero delegado de CaixaBank también ha indicado que los bancos de mayor tamaño, como el suyo, parten con ventaja en la carrera por la IA por su mayor capacidad de inversión, aunque ha dejado claro que el tamaño no será el único factor decisivo. “Los bancos grandes tenemos una ventaja, sin duda, pero cuanto más compleja es una organización, más difícil es transformarla”. A su juicio, las entidades pequeñas y medianas podrán adaptarse con éxito al contar con estructuras más sencillas y culturas corporativas más ágiles.

Por otro lado, el banquero ha alertado de los riesgos asociados al uso malicioso de la inteligencia artificial, especialmente en materia de fraude y ciberseguridad. En línea con las advertencias recientes del Fondo Monetario Internacional, ha defendido que tanto las empresas como los ciudadanos deberán reforzar sus sistemas de protección frente a nuevas amenazas digitales.

“La ingeniería social es en este momento la primera vía de fraude”, afirmó, antes de pedir que la ciberseguridad se convierta en “una obsesión” para empresas, administraciones y particulares. Y en este contexto, Gortázar ha destacado que el sistema financiero español lleva años invirtiendo en protección tecnológica, algo que seguirá haciendo ante la rápida evolución de la inteligencia artificial.