El fondo estadounidense Flat Footed ha reforzado su posición en el capital de Grifols hasta alcanzar el 5,391%, lo que le ha convertido en su cuarto accionista, según la documentación que consta en el Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Curiosamente, este fue uno de los fondos oportunistas que desestabilizaron con sus críticas a la farmacéutica catalana tras la crisis desatada por el caso Gotham en 2024.
Flat Footed LLC es un fondo de inversión estadounidense con sede en Seattle, especializado en inversiones oportunistas. Está controlado por el inversor Marc P. Andersen, quien figura en los registros de la CNMV como titular de las participaciones adquiridas en Grifols.
El fondo entró en el capital de Grifols en agosto de 2024, cuando comunicó una participación del 3,129% en plena tormenta bursátil derivada de las acusaciones de Gotham, posteriormente desacreditadas. Precisamente, aquella irrupción se produjo justo después de nuevas dudas del mercado sobre la situación financiera de Grifols.
La relación entre Flat Footed y Grifols estuvo marcada por la tensión porque el fondo no se limitó a invertir, sino que comenzó a exigir cambios en el gobierno corporativo.
En septiembre de 2024, Flat Footed se alió con los fondos Mason Capital y Sachem Head Capital, con los que alcanzó conjuntamente alrededor del 7,72% del capital con derecho a voto. Los tres inversores reclamaron representación directa en el consejo de administración de Grifols. Entonces consiguieron la incorporación del directivo estadounidense Paul S. Herendeen como miembro del consejo de administración de la farmacéutica.
Posteriormente, Flat Footed endureció todavía más su discurso contra la farmacéutica. En diciembre de 2024, el fondo acusó a Grifols de mantener supuestos conflictos de interés dentro del consejo vinculados a la familia fundadora y puso en duda su estructura de gobernanza. También criticó decisiones estratégicas. No obstante, ahora está apostando por la farmacéutica catalana.
Por otra parte, Grifols ha convocado para el próximo 18 de junio su junta general de accionistas, en la que plantea aprobar una reducción de capital de hasta un 10% mediante la amortización de acciones propias de clase A y clase B. Según comunicó la semana pasada a la CNMV, la reducción de capital tendrá como límite la amortización de hasta 42,6 millones de acciones de clase A, de 0,25 euros de valor nominal cada una, y de hasta 26,14 millones de acciones de clase B, de 0,05 euros de valor nominal cada una.
Grifols aclaró que su consejo de administración decidirá la cifra definitiva de la reducción de capital "en función del número definitivo de acciones de clase A y de clase B que se adquieran", y justifica esta medida para "contribuir a la retribución al accionista mediante el incremento del beneficio por acción". La reducción de capital que se ejecute "deberá llevarse a cabo dentro del plazo máximo de un año" desde la fecha de adopción de este acuerdo o hasta la celebración de la siguiente junta general de accionistas.
