Endesa incrementará este año un 25,6% la inversión en la red de distribución eléctrica de Catalunya, hasta los 264,5 millones de euros, según ha anunciado este viernes la compañía, que ha destacado que "representa el máximo nivel de inversión que permite la regulación actual". El objetivo de la energética, que destina a las redes la mitad de su inversión total, es incrementar un 40% el dinero que dedica entre el 2026 y el 2028.

La inversión en redes de Endesa, que da servicio a 4,5 millones de clientes en Catalunya con una red de distribución de más de 100.000 kilómetros de líneas eléctricas, se repartirá en cuatro grandes tipos de actuación: mantenimiento, nuevos puntos de suministro, refuerzo de las infraestructuras y digitalización. En total, actuará sobre más de 3.400 kilómetros de líneas eléctricas, sobre todo de baja y media tensión, pero también de alta. Para hacerlo, prevé generar más de 2.900 puestos de trabajo indirectos en sus empresas contratistas.

A la primera actuación, el mantenimiento, destinará 75,2 millones de euros, que se dedicarán a hacer "las actuaciones necesarias para asegurar la calidad y continuidad del suministro". Esta tarea se hace de forma coordinada con el territorio y consta de actuaciones preventivas sobre el terreno y supervisión constante de la red, especialmente en aquellas zonas "más sensibles o especialmente expuestas a fenómenos meteorológicos extremos". Endesa hace cada año unos 33.400 trabajos de mantenimiento en la red eléctrica catalana.

A nuevas peticiones de suministro destinará 70,2 millones de euros, ya que la demanda, especialmente por parte de empresas, no para de crecer, mientras que lo que se lleva la inversión más grande es la mejora de la calidad y la resiliencia del servicio, con 77,5 millones de euros.

La digitalización de la red también es una inversión capital para Endesa, con una inversión de 41,4 millones de euros, "clave para una gestión más eficiente, flexible y adaptada a un sistema energético en transformación", destaca la empresa participada por Enel, ya que una red más automatizada permite operar en remoto, lo que reduce la duración de los cortes eléctricos.

"Las redes de distribución no solo transportan energía, sino que también gestionan información en tiempo real, lo que permite anticipar necesidades y adaptarse a un modelo cada vez más complejo. Esto implica evolucionar desde un modelo tradicional, unidireccional, hacia una red más dinámica, capaz de gestionar flujos de energía bidireccionales procedentes de múltiples fuentes, como las renovables o el autoconsumo, y de dar soporte a nuevos usos como el vehículo eléctrico o los centros de datos", subraya la empresa.

Las principales actuaciones de Endesa en Catalunya

Entre las mejoras que está haciendo Endesa en la red catalana ha destacado la nueva subestación de 400/110 kV en Masdenverge (Montsià), considerada por la empresa como un punto clave de conexión entre la red de transporte y la de distribución. Se harán mejoras tecnológicas en infraestructuras existentes, como la renovación del sistema de media tensión de la subestación Geltrú (Garraf) o la reforma del parque de 110 kV de la subestación Tordera (Maresme).

Endesa repotenciará las líneas de 110 kV Cambrils-Reus (Camp de Tarragona) o Bellcaire-Empordanet (Baix Empordà). También lleva a cabo actuaciones para aumentar la capacidad de transformación en la subestación Garraf y de la subestación Mas Figueres (Vallès Occidental), mediante la instalación de nuevos transformadores, y ampliaciones en subestaciones como las de Sant Celoni (Vallès Oriental) y Boí (Alta Ribagorça).

Las inversiones "responden a la necesidad de anticipar la evolución de la demanda y adaptar la red a nuevos usos energéticos, desde el autoconsumo hasta nuevos desarrollos industriales o infraestructuras estratégicas", explica la compañía, que especifica que hay muchos proyectos plurianuales en diversas fases de ejecución.

Endesa reclama ampliar el límite de inversión

La compañía muestra, con este plan, su voluntad de invertir en Catalunya, y reclama poder hacerlo más, dadas las necesidades de la red eléctrica del país en el camino hacia la electrificación de la industria y la economía en general: "Este escenario no depende solo de la voluntad de invertir, sino también del marco regulatorio y de la planificación del sistema eléctrico".

Por este motivo, considera clave que se amplíe el límite de inversión regulada, que fija hasta dónde pueden llegar las actuaciones en la red de distribución, para "poder dar respuesta al aumento de demanda y a las nuevas necesidades energéticas".

Además, reclama que se despliegue la planificación de la red de transporte, que "debe garantizar que esta capacidad adicional se pueda integrar y distribuir de forma eficiente al conjunto del sistema". Sin una regulación que permita más inversión y una planificación del transporte, "el crecimiento de la red y su adaptación a la transición energética quedarían limitados", advierte.