La familia Vicens vendió en abril pasado la totalidad del grupo editorial Vicens Vives a la finlandesa Sanoma y, en consecuencia, han cesado como administradores si bien Jaume Vicens Barceló continúa como director general.
A raíz del cambio de propiedad, Jaume Vicens Barceló y su padre, Pere Vicens Rahola —nieto e hijo del célebre historiador Jaume Vicens Vives (Girona, 1910 – Lyon, Francia, 1960)— han sido sustituidos como administradores del grupo editorial catalán por el neerlandés Rob Kolkman —presidente y CEO global de Sanoma— y por el argentino Alejandro Castex —director general de Sanoma en España—. Este relevo se ha producido tanto en la empresa de cabecera, Editorial Vicens Vives, como en otras sociedades filiales, según consta en el boletín del Registro Mercantil. En la imagen superior, Rob Kolkman y Jaume Vicens.
Fuentes cercanas a la editorial precisan que Vicens Vives "continúa liderada" por Jaume Vicens, como director general, y por Maria de Gispert, directora corporativa, que reportan a Alejandro Castex. Por lo tanto, un heredero de la familia fundadora se mantiene al frente de la gestión del grupo editorial catalán.
Sanoma ha nombrado como nuevos administradores de Editorial Vicens Vives a su primer ejecutivo global (Kolkman) y al country manager (Castex). Las fuentes consultadas indican que estos nombramientos responden a la "política interna" del grupo finlandés, que es la práctica habitual con las empresas que incorporan.
Añaden que "la estrategia" de Sanoma es hacer crecer el negocio de la educación en los países donde opera sobre una base escalable. En España, en 2021 adquirieron la editorial de libros de texto Santillana, hasta entonces propiedad del grupo Prisa, y este abril firmaron la compra de la catalana Vicens Vives. No se ha informado del importe de la operación, pero han valorado el negocio en 40 millones de euros.
Apuntan que la integración de Vicens Vives en Sanoma "se construye sobre el principio claro de preservar aquello que hace única la marca: la calidad editorial, la identidad y su relación con el mercado". Y subrayan que continuará operando como hasta ahora, sin cambios inmediatos y con el foco puesto en la próxima campaña escolar. Por lo tanto, Santillana y Vicens Vives se harán la competencia.
Vicens Vives cerró 2025 con una facturación de 29 millones de euros y una plantilla de 250 personas, que se ha unido a Sanoma Learning con efectos desde el pasado 30 de abril. Este último grupo ingresa cerca de 1.300 millones anuales y cuenta con 5.000 trabajadores.
A partir del año 2020, Vicens Vives atravesó por una etapa convulsa a causa de la pandemia y del retraso del Gobierno en publicar la nueva ley de educación, la LOMLOE, que define los contenidos escolares. La empresa entró en pérdidas en los siguientes ejercicios y acabó aplicando un ERE.
Esta editorial lleva el nombre del historiador Jaume Vicens Vives, pero se fundó en 1961, un año después de su fallecimiento, a instancias de su viuda, Roser Rahola de Espona (1914-2020), y su hijo mayor, Pere Vicens Rahola (1939). Hace cinco años, este último se convirtió en el accionista único al comprar las participaciones que tenían sus cuatro hermanos. Desde entonces, esta rama familiar –los Vicens Barceló– ha retenido la propiedad hasta su venta a Sanoma.
