La polémica ampliación del aeropuerto de El Prat da hoy un paso más. Eso sí, muy pequeño. El Gobierno ha dado luz verde al Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo 2027-2031, que contempla una inversión de cerca de 13.000 millones en el conjunto de la red de Aena durante los próximos cinco años y reserva 1.765 millones para Barcelona-El Prat. Se trata de la mitad del presupuesto comprometido para el aeropuerto catalán, de manera que solo se podrá llevar a cabo una primera parte del proyecto y dejará el grueso de la ampliación para después de 2031.
En total, Aena prevé destinar unos 3.200 millones de euros para la ampliación y mejora del aeropuerto de Barcelona-El Prat, con actuaciones como la construcción de una nueva terminal satélite, su conexión con la T1 y el alargamiento de la pista por el lado del mar. Sin embargo, la mitad de esa inversión queda fuera del DORA que acaba de aprobar el Consejo de Ministros y tendrá que abordarse en sucesivos ciclos de regulación aeroportuaria, previsiblemente en el próximo DORA, que abarcará el periodo 2032-2036.
Esto significa que la ejecución completa del proyecto no queda aprobada hoy. La segunda mitad de la inversión tendrá que ser aprobada en el futuro y podría corresponder a otro Gobierno y a otra dirección política, en función del resultado electoral del próximo ejercicio. También puede producirse bajo una nueva presidencia de Aena, cuyo responsable suele nombrar Moncloa.
Pese a ello, Aena defiende su hoja de ruta y calcula que la ampliación completa de El Prat podría estar terminada entre 2034 y 2035. El presidente de la compañía, Maurici Lucena, ha explicado en varias ocasiones que el plan director de Barcelona "es uno de los proyectos más complejos de la red aeroportuaria y que su ejecución llevará más tiempo". Pese a ello, sostiene que no existen indicios de que los compromisos adquiridos por Aena vayan a sufrir retrasos.
Una ampliación rodeada de polémica
El proyecto para transformar El Prat en un gran hub intercontinental lleva años rodeado de polémica. La ampliación de la pista sobre el mar y las actuaciones previstas en el entorno del aeropuerto han generado oposición por su posible impacto ambiental, especialmente sobre espacios naturales como La Ricarda y El Remolar-Filipines, incluidos en el entorno de la Red Natura 2000.
Aena defiende que el proyecto permitirá anticiparse a los problemas de capacidad de un aeropuerto que en 2025 superó los 55 millones de pasajeros, su límite técnico, y que necesita una ampliación para hacer frente al crecimiento previsto durante los próximos años. Pero la ampliación cuenta con numerosas voces críticas, tanto por su impacto ambiental como por el modelo de crecimiento aeroportuario que plantea.
Pese a ello, Aena ya ha comenzado a dar los primeros pasos para hacer posible la ampliación. La compañía ha adjudicado a la UTE formada por Mott MacDonald Spain e IDOM Consultoría, Ingeniería y Arquitectura la redacción del nuevo plan director del aeropuerto y la elaboración de su evaluación ambiental estratégica.
Estos documentos son necesarios para conseguir después la autorización del Ministerio de Transportes y el correspondiente proceso de evaluación y autorización de la Comisión Europea, antes de que puedan ejecutarse las principales obras. La nueva planificación deberá actualizar las previsiones de crecimiento de pasajeros, operaciones y mercancías para las próximas décadas y determinar las necesidades futuras de El Prat. La previsión es que el nuevo plan director y los estudios ambientales estén preparados para su aprobación definitiva en 2029.
La inversión aprobada hoy forma parte del DORA III, que regula las inversiones de Aena entre 2027 y 2031. El documento contempla cerca de 13.000 millones de euros para toda la red aeroportuaria española. El reparto territorial incluye 4.477 millones para Madrid-Barajas. Otros 1.962 millones para Catalunya, de los que 1.765 millones corresponden a Barcelona-El Prat. Además de 1.807 millones para Canarias, 1.270 millones para el País Valencià, más de 1.000 millones para Balears y unos 830 millones para el aeropuerto de Málaga.
Casi 2.000 millones para los aeropuertos de Catalunya
El Gobierno español ha detallado hoy que, de los 13.000 millones de inversión, 1.963 millones se invertirán en los aeropuertos de Catalunya. El Prat se llevará la mayor parte, 1.760 millones en los próximos cinco años con los que Aena prevé una reconfiguración de las terminales T1 y T2, actuaciones de mejora en la T2 y en sus aparcamientos. Así como actuaciones en campo de vuelo y plataforma, como es el caso de actuaciones en la pista 06R/24L, salida rápida en la pista 02/20, ampliación de la pista y satélite asociado a la nueva operativa.
En el aeropuerto de Girona-Costa Brava, la inversión será de unos 112,4 millones para el periodo 2027-2031, con actuaciones como mejora en zona de embarque, adecuación de zona de llegadas no Schengen y rediseño del aparcamiento de autobuses. Para el aeropuerto de Reus, se invertirán 62,7 millones con actuaciones como una nueva zona de control de pasaportes de llegadas, remodelación de viales de acceso o mejoras en la zona de embarque.
En cuanto al aeropuerto de Sabadell, el Ejecutivo destinará 22,3 millones y llevará a cabo la ampliación de la plataforma o una mejora de la seguridad mediante la creación de un simulador de fuego en el marco de los servicios de extinción de incendios, entre otras actuaciones.