Indra afronta este martes, 26 de mayo, una reunión decisiva. El consejo de administración de la tecnológica prevé nombrar a un nuevo consejero delegado en sustitución de José Vicente de los Mozos, cuyo mandato expira el próximo 30 de junio tras tres años al frente del grupo. La decisión llega en un momento clave para la empresa, marcada por cambios en su cúpula directiva, tensiones internas sobre la estrategia corporativa y la creciente influencia del Estado en el accionariado.
La reunión del consejo, inicialmente prevista para el pasado 20 de mayo y posteriormente aplazada, tendrá especial relevancia porque servirá para definir el nuevo equilibrio de poder dentro de la compañía. El pasado 18 de mayo, Indra ya comunicó oficialmente el inicio del proceso de selección de un nuevo consejero delegado ante “el inminente vencimiento del mandato y la no continuidad” de De los Mozos.
Aunque el directivo continuará ejerciendo sus funciones para facilitar la transición hasta la junta general de accionistas del próximo 30 de junio, su salida abre una nueva etapa en la multinacional tecnológica y de defensa. La compañía, controlada parcialmente por el Estado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que posee el 28% del capital, busca ahora redefinir su modelo de gobernanza tras meses de incertidumbre.
En este contexto, el nombre que gana más fuerza para asumir el cargo es el de Josep María Recasens, actual directivo de Renault y considerado como el principal favorito para convertirse en el nuevo CEO de Indra, según apuntan diversos medios. La tecnológica española estaría valorando una terna de tres candidatos, aunque Recasens destaca por un perfil muy similar al de De los Mozos, especialmente por su experiencia industrial y su trayectoria dentro del grupo automovilístico francés.
De confirmarse finalmente su nombramiento, la salida de Recasens supondría además un movimiento sensible para Renault en España, en un momento especialmente delicado para el sector de la automoción y para la propia compañía, inmersa en procesos de transformación industrial y electrificación.
Fuentes próximas a Indra señalan que sobre la mesa existen distintas fórmulas de gobernanza, recoge Europa Press. Una de ellas pasa por mantener a Ángel Simón como presidente no ejecutivo y nombrar a un consejero delegado con plenos poderes ejecutivos. Sin embargo, también gana fuerza la posibilidad de que Simón asuma competencias ejecutivas y comparta el liderazgo con el futuro CEO, replicando así la estructura implantada anteriormente con Ángel Escribano como presidente ejecutivo y De los Mozos como consejero delegado.
Precisamente, el precedente más cercano dentro de la compañía es el de Marc Murtra. El actual presidente de Telefónica accedió inicialmente a Indra con un rol representativo, aunque posteriormente fue acumulando funciones ejecutivas. Ese modelo podría repetirse ahora con Simón, quien aterrizó en la compañía el pasado 2 de abril para poner fin a la crisis de gobernanza que atravesaba el grupo.
La salida de De los Mozos cierra un periodo intenso para Indra. Durante su etapa como consejero delegado, iniciada en mayo de 2023, la compañía ha reforzado su posicionamiento en el sector europeo de defensa y ha registrado una notable revalorización bursátil. No obstante, su mandato también estuvo marcado por el polémico intento de fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), empresa propiedad de los hermanos Ángel y Javier Escribano.
La operación generó importantes fricciones internas debido a las dudas planteadas por la SEPI sobre posibles conflictos de interés. El organismo público expresó formalmente su preocupación ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores, lo que acabó frenando la integración. Finalmente, Ángel Escribano abandonó la presidencia de Indra y vendió su participación del 14,6% mediante una colocación acelerada en bolsa.
Pese al fracaso de la operación, De los Mozos mantuvo públicamente su respaldo a una eventual fusión entre ambas compañías, una postura que terminó distanciándole de parte del accionariado público. Este contexto provocó además el aplazamiento de la actualización del plan estratégico “Leading the Future”, cuya revisión no llegará previsiblemente hasta después del verano.
Con el nombramiento del nuevo consejero delegado, Indra busca ahora cerrar definitivamente la crisis interna que ha condicionado los últimos meses y encarar una nueva etapa en un momento de fuerte crecimiento del negocio de defensa en Europa.
