La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que controla el 28% del capital social de Indra, ha pedido a la compañía la salida del presidente, Ángel Escribano, para resolver el conflicto de interés que existe si sigue adelante la fusión con Mechanical & Engineering (EM&E).

En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el miércoles por la noche, la Sepi traslada a Indra "su preocupación" por la influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de dicha operación. Si bien, Ángel Escribano, es presidente de Indra y su segundo mayor accionista, pero también es copropietario de EM&E, la empresa con la que se va a fusionar.

En el comunicado, la presidenta de la Sepi, Belén Gualda, explica que la eventual operación con EM&E "no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo; por el contrario, este conflicto debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación". Por dicho motivo, desde esta entidad adscrita al gobierno español se solicita "que este conflicto sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea lo más ventajosa para Indra".

Aunque en el comunicado no se expresa literalmente que la solución pase por el cese de Ángel Escribano, distintas fuentes señalan que su salida resolvería el conflicto de interés. Sin embargo, el presidente de Indra ya ha comentado en varias ocasiones que no tiene la intención de hacerlo. Entre otras cosas porque cuenta con el respaldo de los grandes fondos presentes en su accionariado, que respaldaron la operación con EM&E.

No obstante, el próximo miércoles 25 de marzo se reúne el consejo de administración de Indra para abordar la posible operación con EM&E, entre otros temas. Hay que recordar que Indra ha creado una comisión interna específica con consejeros independientes para analizar la operación con EM&E y gestionar el conflicto de interés que conlleva.

El protocolo establecido dicta que tanto Ángel como Javier Escribano, al estar en conflicto de interés, deben abstenerse de analizar, debatir y votar la operación. Mientras que el consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, es quien debe asumir el mando de la operación y colaborar con la comisión, aunque sin voto.

No obstante, el protocolo permite que el propio consejo de administración pueda aprobar la integración con EM&E incluso aunque la comisión no emita un informe favorable, lo que ha generado críticas sobre la efectividad real de este mecanismo de control.