La constructora Comsa se ha adjudicado un nuevo contrato en México para construir un tramo de ferrocarril entre las ciudades de Querétaro y Irapuato por un importe de 3.412 millones de pesos (168 millones de euros, al cambio actual). La compañía catalana ejecutará estos trabajos junto a las empresas mexicanas Recsa y Vise, según figura en las actas del fallo de esta licitación consultadas por Europa Press, y tras imponerse a otro consorcio participado por otra empresa española, Azvi, que se presentaba con el grupo local Indi.
Comsa ha superado a otras uniones temporales de empresas que se presentaron al concurso, pero no lograron pasar a la fase final, entre las cuales destacan OHLA y sus socios mexicanos Amodio (a través de Caabsa), así como Aldesa.
El lote ganado por Comsa incluye la construcción y diseño de 1,2 kilómetros del tercer tramo ferroviario del tren de pasajeros Querétaro-Irapuato, entre los puntos 107 y 108+200, y la construcción de las estaciones ubicadas en Apaseo el Grande, Celaya, Cortázar, Salamanca e Irapuato. También tendrá que actuar en la rectificación de la playa de vías de la estación de pasajeros existente en Irapuato y en la reconfiguración del patio de carga, hasta su puesta en servicio efectiva.
El contrato forma parte de un proyecto de construcción de una vía férrea de 108,2 kilómetros entre Querétaro e Irapuato, con sección de vía doble sin electrificar y una velocidad máxima de diseño de 200 kilómetros por hora, y que cuenta con un presupuesto total máximo de 125.000 millones de pesos (6.143 millones de euros).
Este macrocontrato está compuesto de otros lotes principales que ya se han adjudicado a la portuguesa Mota Engil por más de 1.300 millones de euros o de otros pendientes de fallo como el de la construcción de cuatro edificios auxiliares por unos 200 millones de euros, que se decidirá este viernes y al cual se presentaron los mismos consorcios que al ganado por Comsa.
Otra línea en construcción, la de Saltillo-Nuevo Laredo, la está llevando a cabo la española FCC junto con su socio de control, el mexicano Carlos Slim, por casi 1.500 millones de euros, e incluye un tramo de 111 kilómetros.
