A las autoridades chinas les ha sentado fatal el acuerdo alcanzado entre Volkswagen y su filial Seat para importar sin aranceles adicionales el modelo eléctrico Cupra Tavascan, que fabrican en China. Exigen un “trato equitativo” para sus elécricos. Este martes, la Comisión Europea aceptó retirar el arancel extra del 20,7% y dejarlo en el 10%, que es el común de aduanas, a cambio de que la compañía venda el modelo Cupra Tavascan a "un precio mínimo" que no afecte la competencia, limite los volúmenes de importación e invierta en "proyectos relacionados con los vehículos eléctricos de batería" en la UE. Hasta ahora, Seat pagaba un total del 30,7% de aranceles a la importación, resultado de la suma de ambos aranceles.
La Cámara China de Comercio ante la Unión Europea (UE) reclamó este jueves "un trato equitativo" para las compañías automovilísticas de su país después de que la CE autorizase a Volkswagen y su filial Seat a importar sin aranceles adicionales del eléctrico Cupra Tavascan, que fabrican en China.
Tras la decisión sobre el Tavascan, la Cámara China de Comercio indica que sus fabricantes de eléctricos “están evaluando y considerando si remitir sus propias propuestas de compromisos sobre precios de manera individual a la CE, basándose en sus respectivas situaciones de negocios". Según informaciones de Europa Press, se ofrecen para mediar entre Bruselas y las empresas chinas para garantizar que las medidas sean "prácticas y predecibles", aludiendo a la "complejidad" y a los "múltiples modelos y estructuras de negocios" de las firmas del país asiático a la hora de llevar a cabo exportaciones a Europa.
En enero pasado, el Ministerio de Comercio de China indicó que había acordado con la UE la necesidad de ofrecer una guía general para los exportadores chinos de vehículos eléctricos en materia de compromisos de precios.
Hasta ahora, los aranceles europeos impuestos a la importación del Cupra Tavascan sumaban un 30,7 %, del cual un 10 % ya estaba previsto anteriormente y un 20,7 % se había fijado de forma adicional, por lo que, al no tener que abonar ya este arancel compensatorio, Seat evita el importante impacto financiero que estaba teniendo esta carga fiscal adicional en sus cuentas.
La filial española de Volkswagen cerró los tres primeros trimestres del año pasado con un beneficio operativo de 16 millones de euros, lo que supone un 96% menos que en el mismo período de 2024, debido a factores como el impacto de los aranceles europeos impuestos al Cupra Tavascan. Seat, con el apoyo de su matriz, llevaba mucho tiempo reclamando una solución a la Comisión Europea a este problema, ya que siempre ha argumentado que el Cupra Tavascan es un vehículo diseñado y desarrollado en Barcelona y producido en China por una filial participada mayoritariamente por el grupo Volkswagen.
