Laboral Kutxa ha celebrado su asamblea general en el Palacio Kursaal de San Sebastián, donde ha proyectado un beneficio neto superior a los 320 millones de euros para el cierre del ejercicio 2026. Esta cifra supondría un incremento del 5% respecto a los 305 millones obtenidos en 2025, año en que la cooperativa de crédito alcanzó su máximo histórico, con un crecimiento del 11,8% y un volumen de negocio que superó por primera vez los 50.000 millones de euros. El presidente de la entidad, Adolfo Plaza, se ha mostrado muy satisfecho con los resultados alcanzados, que califica de "sólidos cimientos financieros" para continuar construyendo el futuro. El director general de Laboral Kutxa, Xabier Egibar, ha explicado que la entidad está dedicando un gran esfuerzo al nuevo Plan Director de Tecnología, que incluye 111 iniciativas estructuradas en cuatro grandes pilares.

Estas iniciativas abarcan desde el gobierno tecnológico y la seguridad hasta la eficiencia y la innovación de negocio, con una atención especial a la ciberseguridad y la gestión de datos. Egibar ha asegurado que la irrupción de la inteligencia artificial supondrá un cambio radical en la manera de operar, competir y atender a los clientes, y que la cooperativa quiere estar preparada para liderar esta transformación. En esta línea, ha destacado la colaboración con el ecosistema Mondragon, especialmente con Mondragon Unibertsitatea y el centro tecnológico Ikerlan, para avanzar en la adopción de la IA y explorar nuevas tecnologías como la computación cuántica.

Expansión en Catalunya y alianza con Morgan Stanley

Otra de las prioridades destacadas para este año es el plan de expansión en Catalunya, donde las previsiones de crecimiento en todos los negocios ya superan el plan inicial. La entidad continuará abriendo oficinas de acuerdo con la hoja de ruta diseñada y ha visto reflejados los primeros frutos en los resultados de negocio, con un crecimiento conjunto cercano a los 125 millones. Paralelamente, Laboral Kutxa ha cerrado un acuerdo de colaboración con Morgan Stanley que aporta una dimensión operativa internacional y permitirá continuar desarrollando una gama de productos de alta calidad. Egibar ha insistido en el impulso de los servicios de inversión, donde se continuará profundizando en los diversos niveles de especialización de la red.

El ejercicio 2025 ha supuesto un antes y un después para Laboral Kutxa. El grupo consolidado, que integra las empresas participadas, las compañías de seguros, las gestoras de fondos y las inmobiliarias, registró un beneficio de 305 millones de euros. El total de recursos intermediados de clientes, que incluye también los saldos fuera de balance, presentó un aumento del 7,8%, casi dos puntos por encima de la media del sector. La cooperativa ha destacado, especialmente en la gestión de fondos de inversión, uno de sus ejes prioritarios de crecimiento, que experimentaron un aumento del 25% en volumen de patrimonio gestionado, una cifra que triplica prácticamente el crecimiento medio del sector.

La actividad crediticia también crece, con un incremento del 39% en hipotecas

En cuanto a la inversión crediticia, Laboral Kutxa ha mostrado un sólido comportamiento, con un incremento del 39% en el volumen de hipotecas formalizadas. En el segmento de negocio de empresas, la entidad alcanzó un aumento del total de saldos del 7%, una cifra que supera en cinco puntos porcentuales la media del sector. Este crecimiento ha sido especialmente acentuado en la red especializada que gestiona las empresas medianas y grandes, donde el incremento llegó al 10%. El presidente de la entidad, Adolfo Plaza, ha relacionado esta buena evolución con las perspectivas positivas con las que la cooperativa afronta el salto tecnológico que está transformando el conjunto del sector financiero.

A pesar del optimismo, Egibar ha querido ser prudente y ha alertado sobre las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Medio. El director general ha afirmado que ya se pueden observar las primeras consecuencias en términos de una clara presión inflacionista, que está provocando tensiones alcistas en los tipos de interés y un riesgo cada vez mayor de estancamiento de la economía global. No obstante, ha trasladado su confianza en la economía estatal y vasca, especialmente en la solidez de los fundamentos económicos y en las capacidades de resiliencia y adaptación del tejido empresarial y cooperativo.

Plaza ha puesto en valor los sólidos cimientos financieros sobre los cuales Laboral Kutxa seguirá construyendo su futuro. La cooperativa de crédito cuenta con un nivel de solvencia que se ha elevado hasta el 26,22%, muy por encima del requerimiento del supervisor, que es del 12,085%. La liquidez, medida por el coeficiente LCR, quintuplica la requerida por la normativa bancaria, situándose en el 572,3%. La tasa de morosidad se mantiene por debajo del 2%, mejorando ampliamente las cifras medias del sector, y la eficiencia, impulsada por el buen comportamiento de los márgenes, se situó en el 45,24%.

La entidad prevé continuar batiendo récords y rompiendo techos en los próximos ejercicios, apoyándose en una política tradicional de prudencia que ya quedó patente en 2025 con la operación de venta y compra de activos de deuda pública para incrementar la rentabilidad futura, a pesar de reconocer las correspondientes minusvalías en la contabilidad, y con el reforzamiento de las coberturas de la cartera crediticia para hacer frente a posibles eventos derivados del riesgo geopolítico.