Candam Technologies, especializada en sistemas inteligentes de gestión de residuos, quiere iniciar una nueva fase de crecimiento apoyándose en financiación de impacto a través de Goparity, la plataforma de inversión sostenible. El objetivo de la compañía es alcanzar más ciudades europeas con su tecnología RecySmart, una plataforma que combina hardware propio, fusión de sensores, e inteligencia artificial para identificar materiales reciclables en tiempo real y para impulsar prácticas de reciclaje más transparentes y circulares.

Es fácil de identificar para los usuarios, ya que la tecnología se instala en los contenedores de recogida de residuos que, a menudo a través de la gestión de los ayuntamientos, premia a los residentes que, preocupados por el reciclaje, depositan sus envases y residuos en los contenedores correspondientes. 

Así, Candam desarrolla soluciones innovadoras que incentivan el reciclaje de la población y verifican que la separación de materiales se haya realizado correctamente. Mediante el uso de inteligencia artificial, Candam Technologies detecta los envases depositados en el interior de los contenedores y premia a los usuarios con mejores prácticas de reciclaje. Por otro lado, la sensorización de los contenedores permite optimizar rutas de recogida y, por tanto, ahorrar combustible de los vehículos.

La firma, fundada en 2017 en Barcelona, está presente en 11 países y ha desplegado miles de dispositivos en Europa, lo que la sitúa entre las soluciones españolas de economía circular con mayor proyección internacional, según destaca su consejera delegada Alessandra Marsaglia. Entre otros proyectos, por ejemplo, Candam ha implementado el proyecto de sensorización de contenedores más grande de Europa en la Comunidad de Madrid y ha realizado diversos proyectos internacionales.

Este crecimiento se ha fundamentado en la aceleración de la comercialización de la tecnología patentada, con más empeño durante 2025, ya que a finales de 2024, la compañía cerró una ronda de financiación para acelerar su expansión internacional y mejorar su oferta tecnológica. A sus inversores iniciales se añadieron Sogrape, empresa vinícola con una extensa red de distribución por la península ibérica que ha facilitado a Candam la apertura de nuevos mercados; y el fondo BackFund.

Para la nueva etapa centrada en el objetivo de escalar la producción y comercialización de la tecnología, Marsaglia comenta que “España tiene la oportunidad de liderar la digitalización del reciclaje en Europa y con Goparity queremos acelerar la llegada de nuestra tecnología a más ciudades y demostrar que la economía circular puede ser eficiente, trazable y beneficiosa para todos”.

Reciclar el 55% de los residuos en la UE

La compañía se fundamenta en los datos de reciclaje alcanzados en la Unión Europea, que exige a los Estados miembros llegar al 55% de reciclaje en 2025 y un 65% en 2035, "objetivos que muchos municipios españoles aún consideran lejanos", remarca la compañía.

La tecnología de Candam se presenta como una herramienta para acelerar ese camino, con mejoras demostradas del 20% en las tasas de reciclaje y un 97,7% de acierto en la identificación de residuos, además de datos que permiten optimizar rutas y mejorar la eficiencia del servicio público, sostiene su consejera delegada.

La firma cofundada por Mario Gutiérrez Herzing y Jordi Berguinzo Martínez trabaja con un equipo de 20 profesionales de diversas disciplinas para la identificación, medición y gestión de residuos mediante la innovación tecnológica. 

Los impulsores de Candam valoran el crecimiento del sector cleantech español, que vive un momento de dinamismo, especialmente en Catalunya, donde se concentran start-ups de reciclaje, eficiencia energética y movilidad sostenible. En este marco, Candam aspira a consolidarse como "uno de los casos de éxito de esta nueva ola gracias a su combinación de hardware propio, IA y capacidad de despliegue a escala". 

El proyecto genera un impacto medible anual y se alinea de forma directa con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que impulsa el trabajo decente y el crecimiento económico, además de promover la industria, la innovación y la infraestructura. Todo ello favorece ciudades y comunidades más sostenibles y fomenta una producción y un consumo responsables. Asimismo, contribuye a la reducción de emisiones al evitar 31,25 kilos de CO₂ al año.