CaixaBank incluye por primera vez el expediente abierto por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a los bancos por las manifestaciones públicas realizadas sobre su estrategia comercial en hipotecas, entre los principales litigios que afronta el grupo. Aunque no ha dotado ninguna provisión por este procedimiento, sí lo identifica ya en su informe financiero semestral junto a otros frentes judiciales relevantes, como el conflicto con Mapfre por la ruptura de la alianza de bancaseguros de Bankia, las reclamaciones por el índice hipotecario IRPH, los gastos hipotecarios o las tarjetas revolving.
La inclusión del expediente contrasta con el silencio mantenido hasta ahora por el sector. Ninguno de los bancos afectados está realizando comentarios públicos sobre la investigación abierta por Competencia durante las presentaciones de resultados semestrales, pese a que el procedimiento se conoció el pasado mes de junio.
Sin embargo, CaixaBank ya habla de ello en el apartado de "cuestiones procesales y litigios pendientes", donde recuerda que la CNMC acordó incoar un procedimiento sancionador contra seis entidades financieras, entre ellas el propio banco, por una posible infracción del artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia y del artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
Según recoge la entidad, la investigación se centra en determinadas declaraciones públicas realizadas por directivos de distintos bancos sobre su política comercial futura en materia de préstamos hipotecarios. A juicio de la CNMC, esas manifestaciones podrían haber permitido anticipar el comportamiento comercial de las entidades competidoras.
CaixaBank recuerda que la apertura del expediente "no prejuzga el resultado final de la investigación" y asegura que colaborará con el supervisor para acreditar que su actuación fue "autónoma, legítima y plenamente compatible con la normativa de competencia". Asimismo, recuerda que el procedimiento se encuentra todavía en una fase inicial y que, por el momento, no existe ninguna resolución sobre los hechos investigados.
Precisamente por ello, la entidad no ha registrado ninguna provisión contable vinculada a este procedimiento. El banco explica que continúa realizando un seguimiento de su evolución conforme a la información disponible, mientras que las provisiones suelen reconocerse cuando existe una obligación probable y puede estimarse de forma fiable su impacto económico.
Las provisiones que sí figuran en el balance corresponden a otros litigios ya más avanzados. CaixaBank mantiene dotados 244 millones de euros para hacer frente a las reclamaciones relacionadas con los gastos hipotecarios y otros 231 millones para cubrir las contingencias derivadas de las tarjetas revolving. En conjunto, las provisiones para litigios y procedimientos judiciales ascienden a 1.193 millones de euros al cierre del semestre.
Durante la rueda de prensa de presentación de resultados este miércoles, el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, fue preguntado por el expediente abierto por la CNMC, aunque evitó entrar en el fondo del procedimiento. El ejecutivo expresó el "máximo respeto" hacia el organismo supervisor y declinó realizar valoraciones mientras la investigación permanezca abierta. "Colaboraremos plenamente con la CNMC", se limitó a señalar.
La investigación de Competencia afecta a los seis grandes bancos españoles y deberá determinar si las declaraciones públicas sobre la evolución de los precios y la estrategia comercial en hipotecas pudieron facilitar una coordinación implícita entre competidores. En caso de acreditarse una infracción, la Ley de Defensa de la Competencia prevé sanciones que pueden alcanzar hasta el 10% del volumen de negocio de la empresa infractora.
Hasta la fecha, otras entidades afectadas por el procedimiento, como Banco Santander, Banco Sabadell o Bankinter, tampoco han anunciado provisiones específicas ni han incorporado referencias al expediente en sus informes financieros semestrales. Tan solo lo ha hecho CaixaBank.