El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, defiende la capacidad de la banca tradicional para seguir creciendo frente al avance de los neobancos y asegura que la entidad está ganando cuota de mercado en negocio y creciendo en clientes. Durante el año pasado, el banco sumó más de 1,1 millones de nuevos clientes "son más de 3.000 clientes al día, se puede ser una entidad tradicional y crecer con mucha potencia".

Así lo ha expresado este miércoles durante un encuentro financiero celebrado en Madrid y organizado por el IESE y FTI Consulting, donde el ejecutivo ha reconocido que parte del éxito de los nuevos actores digitales como Revolut o N26, también presentes en el foro, responde a que algunos bancos tradicionales “no estaban dando buen servicio, buen precio o ambas cosas”, además de ofrecer una peor experiencia digital.

Sin embargo, las entidades se han puesto las pilas en los últimos años y CaixaBank, en concreto, ha reaccionado para adaptarse a ese nuevo entorno competitivo y evitar perder relevancia frente a las fintech y neobancos, ha asegurado. Y resultado de esto, es que el banco tiene ahora "la aplicación bancaria mejor valorada en Google Store", ha presumido.

El CEO también ha hecho autocrítica, "por supuesto que no siempre hacemos todo bien ni somos los mejores en todo, continuamente hay que esforzarse en ver qué está funcionando y qué no para irlo cambiando". Al respecto también ha puntualizado que los bancos tradicionales tienen una oferta de producto mucho más amplia, mientras que los neobancos hay determinados productos que no pueden ofrecer.

CaixaBank confía en que las oficinas seguirán en el futuro

Por otra parte, Gortázar también ha reivindicado el papel de las oficinas físicas en el futuro del sector financiero, pese al avance de la digitalización, como también ha hecho hoy el Banc Sabadell. Recordó que hace más de una década ya anticipó que la banca seguiría necesitando sucursales y empleados, aunque con una red más racionalizada, como se está viendo hoy en día.

En este sentido, ha indicado que CaixaBank ha reducido oficinas tras absorber Bankia y por el avance de la digitalización, principalmente en grandes ciudades, pero sin abandonar ninguna población. De hecho, ha enfatizado que el banco ha reforzado servicios como las ofimóviles en municipios rurales. “Los clientes quieren la app para el día a día, pero también quieren oficinas”, señaló.

Gortázar ha defendido que la clave diferencial entre los bancos tradicionales y nativos digitales seguirá siendo la confianza y la calidad del asesoramiento humano, apoyado cada vez más por inteligencia artificial y tecnología. “Tenemos que tener a nuestra gente empoderada con IA”, explicó, aunque insistió en que el componente personal seguirá siendo esencial en la relación con los clientes.

El banquero enmarcó estas transformaciones dentro de la adaptación del sector bancario al nuevo escenario competitivo, marcado por el auge de plataformas digitales y nuevos hábitos de consumo financiero, pero insistió en que la banca tradicional todavía cuenta con una ventaja relevante en cercanía, confianza y capacidad de servicio.