La cadena de restauración Establiments Viena ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 91,9 millones de euros, con un 1,8% más que el año anterior. La compañía argumenta que el último ejercicio ha sido "especialmente exigente para el sector de la restauración" y destaca que ha conseguido elevar la rentabilidad sobre ventas hasta el 14,4%, porcentaje que equivaldría a cerca de 13 millones de euros. En 2024, con una facturación de 90,3 millones de euros, el grupo creció un 4,3%.

La cadena de restauración catalana fundada en Sabadell en 1969, con sede actualmente en Terrassa, tiene 1.554 empleados -distribuidos entre restaurantes, centros de producción y oficinas centrales- y opera 50 establecimientos propios en Catalunya, con presencia también en Andorra. Respecto a la plantilla, durante el 2025 se han impulsado 47 promociones internas y se ha continuado reforzando la estructura de las oficinas centrales y de los centros de producción con nuevos perfiles especializados.

El grupo ha informado en un comunicado que "la capacidad de generación de caja del negocio permite financiar tanto la actividad ordinaria como las inversiones necesarias para seguir desarrollando el proyecto". También menciona que tiene cero deudas financieras, a cierre de 2025. En aquel ejercicio, la empresa no especifica las inversiones realizadas y se remite al periodo de los últimos 10 años (2016-2025): 50,7 millones de euros a la transformación del proyecto, con especial incidencia en la renovación y modernización de los restaurantes (45,2 millones).

Los centros de producción de Sabadell han recibido 4,5 millones de euros y las oficinas centrales, más de un millón de euros. Viena controla todo el proceso productivo: elabora internamente embutidos, pan y otros productos en las plantas de Sabadell, y cada
restaurante cocina diariamente recetas frescas, incluidas opciones para celíacos, con proceso certificado por la Associació de Celíacs de Catalunya. La digitalización se ha llevado unos 2,2 millones, en diferentes iniciativas orientadas tanto a mejorar la experiencia de los clientes como a ganar eficiencia y simplicidad en los procesos operativos.

El presidente y consejero delegado de Viena, Marc Siscart, ha manifestado que “el crecimiento sostenido y la solidez financiera nos permiten reinvertir de manera continuada en el proyecto y reforzar la competitividad de la compañía, manteniendo la independencia y una mirada de largo plazo”. En un comunicado, el grupo considera que “el modelo Viena ha ido evolucionando a lo largo de los años porque también lo han hecho nuestros clientes y su entorno. Adaptamos los locales, la carta, las ubicaciones y la manera de servir para responder a nuevas necesidades, pero manteniendo intacta la voluntad de ofrecer una propuesta de calidad y de estar allí donde los clientes nos necesitan”, ha dicho Siscart.

La compañía ha seguido intensificando sus inversiones en el ámbito de la sostenibilidad "para avanzar hacia una restauración más respetuosa con el entorno". A través del programa #TurnYourGreenOn, la compañía impulsa iniciativas como el uso de electricidad de origen 100% renovable, la construcción de edificios más eficientes, la instalación de placas fotovoltaicas y puntos de recarga para vehículos eléctricos, así como la apuesta por materiales reutilizables y reciclables y diferentes políticas de economía circular y de reducción del desperdicio alimentario.

Durante el 2025, Viena ha dado un paso más con la definición de su plan de emisiones y del plan de descarbonización 2026-2030, con el objetivo de reducir un 41,9% las emisiones de gases de efecto invernadero antes del 2030 y disminuir un 33% las emisiones asociadas a los gases refrigerantes.