Endesa, una de las grandes compañías eléctricas españolas, ha celebrado su junta de accionistas de 2026 justo un año después del gran apagón que dejó a la península sin luz casi un día entero. Su hasta ahora consejero delegado, José Bogas, se ha despedido de los accionistas con una defensa de las actuaciones de Endesa en relación con el apagón y señalando a Red Eléctrica y al Gobierno como responsables. Además, ha abogado de nuevo por la energía nuclear para dar estabilidad al sistema.
Bogas tenía claro que debía hablar del “cero eléctrico” que se produjo hace un año y, en su discurso en la junta, no se ha mordido la lengua: “Se trató de un incidente cuya causa debe situarse en los déficits estructurales, de planificación, previsión y reacción del operador del sistema ante las oscilaciones del sistema”.
El operador del sistema es Red Eléctrica (ahora renombrada como Redeia), controlada por el Gobierno y presidida por la exministra socialista Beatriz Corredor, que este mismo martes ha vuelto a señalar a las centrales y ha rechazado cualquier tipo de responsabilidad de la empresa que preside.
El veterano CEO de Endesa ha explicado que “confluyeron diversos factores” en el apagón, como oscilaciones de tensión y una “programación insuficiente de generación síncrona”, es decir, de centrales nucleares o de ciclo combinado, que ofrecen mayor estabilidad al sistema que las renovables. Ese déficit, junto con subidas y bajadas súbitas de las renovables, provocó el colapso del sistema.
Para Bogas, el problema fue que no hubo una previsión y cobertura ante ese problema, y ha hablado de “ineficiencias en el control de tensión”. Apunta, además, a que “por petición del gestor del sistema, España opera con niveles de tensión mayores que en Europa, lo que lo hace más vulnerable”, cosa que también señala a Red Eléctrica.
Críticas también a la CNMC
El consejero delegado de Endesa también ha criticado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que debe dilucidar quién fue el responsable último del cero eléctrico y que está ahora abriendo numerosos expedientes sancionadores. Bogas ha explicado que la CNMC analiza la operativa de las centrales los dos años anteriores al apagón, pero no de ese día en concreto, lo que “puede resultar necesario desde el punto de vista regulatorio, pero que no contribuye a esclarecer las causas” del apagón.
“Todas nuestras centrales de generación operaron correctamente, según lo previsto”, ha asegurado. “No es probable que vuelva a repetirse. El sistema funciona desde ese día con más tecnologías síncronas. Pero el control de tensión seguirá siendo un reto”, ha añadido.
Pide diálogo al Gobierno para alargar la vida de las nucleares
En los últimos meses, el CEO de Endesa ha defendido públicamente la extensión de la vida de las centrales nucleares, dos de las cuales están en Catalunya –Ascó y Vandellòs–, y en la junta ha insistido en ello precisamente con relación al apagón, como una tecnología que da estabilidad al sistema.
“¿Existe realmente hoy una tecnología capaz de sustituir a la nuclear?”, se ha preguntado, en referencia a si la capacidad de generación del resto podría cubrir el cierre de las centrales. La respuesta es negativa. “Proponemos acompasar el ritmo de cierre a las alternativas, que haya un modelo de cierre sostenible y garantizar una transición ordenada. Las tecnologías renovables y nuclear no son incompatibles, sino complementarias”, ha explicado.
“Sin nuclear, contaminaremos más y dependeremos más de los mercados internacionales. La nuclear está siendo recuperada por muchos países como una fuente estratégica. Cerrarlas sería ir a contracorriente y privar a España de una tecnología que da estabilidad al sistema”, ha añadido. Por ello, ha pedido diálogo al Gobierno para extender el calendario de cierre, que se inicia ya en 2027 con Almaraz.