La multinacional belga Bekaert ha alcanzado un acuerdo con los trabajadores de su planta de Sant Boi de Lluçanès (en la comarca barcelonesa de Osona) para efectuar 41 despidos, el 90% de la plantilla, en el marco de un expediente de regulación de empleo (ERE). Solo mantendrá 5 puestos de trabajo en este centro textil.
La actividad de Bekaert –fundada en 1880 y con sede central en Zwevegem (Bélgica)– gira en torno a dos grandes negocios: el acero –hilos y recubrimientos metálicos– y la producción textil, especialmente para otras industrias del sector del descanso (colchones, fundas...), que es a lo que se dedicaba la planta de Osona.
Aunque han acordado prescindir del 90% de la plantilla, CCOO destaca en un comunicado que el acuerdo que han firmado con la dirección de la empresa permite “minimizar la afectación del ERE”. Apuntan que se han acordado prejubilaciones y un plan de rentas para las personas de más de 55 años en dos tramos: a las que tengan entre 55 y 59 años, se les complementará hasta el 80% del salario neto hasta que cumplan los 63 años, y a las que tengan entre 60 y 65 años, hasta el 90% del salario neto hasta que cumplan los 65 años.
Por otro lado, los trabajadores y trabajadoras de menos de 55 años afectados por el expediente recibirán una indemnización equivalente a la del despido improcedente, además de una cantidad lineal adicional que será igual para todas las personas afectadas. A pesar de que no ha sido posible evitar el expediente, CCOO de Industria realiza una valoración positiva del acuerdo alcanzado por entender que se han conseguido “unas buenas condiciones de salida y que parte de la plantilla afectada salga con medidas no traumáticas”.
Origen de la planta de Sant Boi de Lluçanès
Las principales instalaciones de esta multinacional en España son las de Sant Boi de Lluçanès, donde se encuentra la sede social de la filial Bekaert Seslee Spain. Hasta ahora, se habían centrado en la producción y comercialización de tejidos y componentes textiles para fabricantes del sector del descanso. Estos productos se utilizan en la fabricación de colchones y bases de descanso que venden a grandes marcas internacionales. Su producto se dirigía básicamente al mercado español, portugués, italiano y francés. Esta planta tiene su origen en la empresa catalana Enbasa Laval, que fue adquirida hace años por la multinacional belga.
Bekaert fusionó su división de textiles con DesleeClama en 2016 para crear Bekaert Deslee. A escala global, cuentan con decenas de centros productivos y de diseño en diferentes continentes. Fuentes sindicales indicaron hace unos días que el ERE de la planta de Sant Boi de Lluçanès supuestamente escondería un proceso de deslocalización que comportaría el traslado de la producción a centros situados a otros países, donde las condiciones laborales o los costes salariales serían más favorables para la multinacional.