La competición de la Copa América de vela en Barcelona espoleó al astillero catalán Zephyr Boats a diseñar y producir su primera lancha motora eléctrica, la Zephyr 900 Eco. Esta embarcación, que ha sido reconocida con el Delta de Oro de Diseño 2026, ha sido un revulsivo para la compañía fundada por Romà Pueyo, director y diseñador, y Gemma Pagès, responsable de estrategia. En esta aventura empresarial, que se inició en 2021, también participa un socio inversor, el holding Font Verona.

"Las embarcaciones eléctricas son el futuro, pero ahora mismo su precio es alto y, por lo tanto, los particulares se lo piensan mucho; una lancha motora eléctrica triplica el precio de una de motor", explica Gemma Pagès. No obstante, cree que "esta situación irá evolucionando y las embarcaciones serán más accesibles"; o "no habrá más remedio porque poco a poco en zonas de la costa se irán poniendo restricciones medioambientales a las lanchas de motor, como ya pasa en los lagos del norte de Europa", constata.

Por eso, el astillero establecido en Vulpellac, en el Baix Empordà, apuesta por adaptarse a la transición energética del sector náutico. El modelo Zephyr 900 Eco ha sido concebido desde el origen para integrar esta motorización eléctrica, y no como una adaptación posterior de una embarcación de combustión. De entrada, para la próxima edición del Saló Nàutic de Barcelona, ya han preparado la presentación de los motores eléctricos de la marca china que les suministra "para ir abriendo boca de que la náutica eléctrica ha venido para quedarse".

Mientras tanto, la compañía asume los pedidos que le llegan de toda España, Francia y, más recientemente, de Italia. La compañía tiene distribuidores en València y las Illes Balears, en La Rochelle, con proyección hacia otras zonas del mercado francés, y en Venecia. El astillero trabaja también su entrada en los Países Bajos, un mercado con una elevada sensibilidad por la descarbonización y con potencial para el desarrollo de la náutica eléctrica.

Els cofundadors de Zephyr Boats, Romà Pueyo, director i dissenyador, i Gemma Pagès, responsable d’estratègia.
Los cofundadores de Zephyr Boats, Romà Pueyo, director y diseñador, y Gemma Pagès, responsable de estrategia.

Actualmente, el astillero produce diez unidades anuales y comercializa seis versiones de la plataforma Z900, un volumen que responde a un modelo de fabricación especializada y por encargo. La compañía prevé ampliar progresivamente esta capacidad a medida que incorpore nuevos modelos y consolide su red comercial internacional. Gemma Pagés remarca que el valor añadido de la marca es que todo se hace desde cero y con la sostenibilidad y la seguridad como pilar esencial del diseño y la construcción.

Por lo tanto, "nuestras embarcaciones responden a las necesidades actuales de los amantes de la náutica, porque ya incorporan las nuevas tecnologías y el confort y diseño mediterráneo". Por eso, "hacemos trajes a medida, las podemos personalizar hasta el punto, por ejemplo, que se puede elegir el color de la embarcación o el tejido de la tapicería", explica.

Dos nuevos modelos para 2028

El plan de crecimiento de la compañía incluye el desarrollo de dos nuevos modelos durante los próximos años. La Zephyr 801, prevista para finales de 2027, se está desarrollando con el objetivo de mejorar la eficiencia y reducir el consumo hasta un 38% respecto de soluciones convencionales comparables, según las estimaciones técnicas de la empresa.

El proyecto prevé también incorporar materiales como fibras de basalto y biorresinas, con el objetivo de facilitar la durabilidad, la circularidad de los componentes y el reciclaje al final de la vida útil. Además, el proyecto se está diseñando con una plataforma de nueva creación que debe ser adaptable para una lancha de motor de combustión, una híbrida o una eléctrica. "Es aquí donde está el futuro", a la espera de que el mercado se defina.

Para finales de 2028 está previsto el proyecto Zephyr 1101, una embarcación de eslora superior con la que la marca quiere entrar en un nuevo segmento de mercado y trasladar su modelo de diseño, producción especializada y personalización a una embarcación de mayores dimensiones.

Empresas y profesionales

La diversificación no vendrá solo por una gama de productos más amplia, sino también por hacer embarcaciones destinadas a otros segmentos, no solo el recreativo. Tienen una versión profesional que "puede encajar mucho para cuerpos de vigilancia y control, como los Mossos d'Esquadra, los Agentes Rurales para intensificar la vigilancia marítima". También para empresas de alquiler de embarcaciones de ocio.