Desde hace unos tres años, las cuadrillas castelleras usan una aplicación llamada Aleta que les facilita la gestión de su día a día. Desde organizar las piñas, coordinar los desplazamientos, los pagos, las comidas, el material o las subvenciones son tareas engorrosas para las cuadrillas y con Aleta se transforman en más sencillas. Con el uso de la app, los organizadores de la cuadrilla saben "quién viene y quién no viene en un ensayo y pintarlos en una piña" o tener controladas las intolerancias alimentarias de los asistentes a una comida, por ejemplo.

La herramienta digital surgió de la idea del desarrollador apasionado del mundo castellero, el barcelonés Andreu Huguet. Actualmente, la aplicación tiene 5.000 usuarios mensualmente activos y ahora espera crecer más allá de los castillos, según ha admitido en una entrevista concedida a la agencia ACN.

Huguet explica que entidades como la Muixeranga de Algemesí en el País Valencià, los Falcons de Vilafranca o el Drac de Terrassa se han interesado por los servicios de la aplicación y hacen uso de ella. En un primer momento, el creador de la aplicación era reticente a abrirla más allá de los castillos, pero se dio cuenta de que se podían hacer pocos cambios y hacerlo viable. Ahora, el reto es seguir creciendo tanto en cuadrillas castelleras como en otros colectivos culturales.

"Poder facilitar y casi automatizar cuestiones como pedir subvenciones salva a una cuadrilla. Las cuadrillas que han adoptado la aplicación se están quedando con el cambio", ha celebrado. De hecho, en los tres años que lleva funcionando la app, su creador ya ha tenido que hacer 9.000 modificaciones para adaptarla a las necesidades de los usuarios.

Andreu Huguet, creador de la aplicación Aleta que utilizan muchas cuadrillas castelleras para gestionar su día a día. Foto: Pere Francesch / ACN

¿Por qué todo esto?

Huguet, de 27 años y graduado de Matemáticas y Ciencia e Ingeniería de Datos por la Universidad Politécnica de Catalunya, conoce de cerca el mundo de los castillos por su vinculación familiar con los Castellers de Vilafranca. Formando parte de la junta de los Arreplegats de la Zona Universitària, Huguet fue partícipe de las necesidades organizativas de la entidad: desde coordinar a las personas para hacer la construcción, gestionar las comidas, el pago de los autobuses a otras cuestiones logísticas relacionadas con las subvenciones. "Había un agujero organizativo impresionante", ha recordado.

Así, Aleta permite facilitar la logística y la organización de los grupos. Cuando estos colectivos tienen que organizar actividades con multitud de personas, para Huguet, es necesario poder controlar quién de estas personas confirma la asistencia y quién paga. El desarrollador ha explicado a laACN que con grandes colectivos es necesario tener "herramientas" porque un grupo con un alto presupuesto no se puede gestionar "a través de un grupo de WhatsApp". "Imagínate gestionar medio millón de euros de presupuesto por un grupo de WhatsApp", ha destacado. "Es necesario tener una infraestructura mínima", ha recomendado.