Tras ocho años de construcción, ACS ha inaugurado el Gordie Howe, el puente atirantado más largo de Norteamérica que conecta Detroit (Estados Unidos) y Windsor (Canadá), un proyecto valorado en 5.500 millones de euros (6.400 millones de dólares). Concebido para aumentar la capacidad y aportar la redundancia necesaria a uno de los corredores comerciales más importantes de Norteamérica, el puente refuerza el transporte de personas y mercancías que mantiene conectadas las economías de Canadá y Estados Unidos.
La constructora española ha informado este lunes en un comunicado que este proyecto ha sido desarrollado por el consorcio Bridging North America (BNA), integrado por ACS Infrastructure, Fluor y Aecon. La adjudicación del proyecto, gestionada por la Windsor-Detroit Bridge Authority (WDBA), corporación pública del Gobierno de Canadá, incluía un contrato de diseño, construcción, financiación, operación y mantenimiento.
El puente internacional Gordie Howe es un puente atirantado de 2,5 kilómetros de longitud y seis carriles que cruza el río Detroit, con un vano principal de 853 metros, una obra de ingeniería sin precedentes en Norteamérica. El proyecto desarrollado por el consorcio BNA comprende el puente, los puestos fronterizos de Canadá y Estados Unidos y el enlace viario de Michigan, incluida la conexión con la autopista I-75, además de dos puentes para tráfico rodado, cinco pasarelas peatonales y las correspondientes actuaciones de mejora viaria. En el lado canadiense, el puesto fronterizo enlaza directamente con la Rt. Hon. Herb Gray Parkway, otra infraestructura desarrollada y gestionada por ACS, creando un corredor de transporte continuo a través de la frontera internacional.
Concesión a 30 años
En virtud del contrato DBFOM, el consorcio BNA será responsable de la operación y el mantenimiento del puente y de los puestos fronterizos durante 30 años, garantizando la gestión y el rendimiento de la infraestructura a largo plazo, recuerda ACS en un comunicado difundido este lunes. "El Puente Internacional Gordie Howe aporta una nueva capacidad esencial y la redundancia necesaria, reforzando la resiliencia de las cadenas de suministro transfronterizas y la conectividad económica regional", señala el grupo.
El impacto del proyecto va mucho más allá de la propia infraestructura. Su construcción generó miles de puestos de trabajo en Michigan y Ontario, contando con trabajadores, proveedores y recursos locales de ambos países mientras las obras avanzaban simultáneamente desde ambos lados hasta el cierre del vano principal.
El proyecto ha recibido numerosos reconocimientos del sector por su innovación, su modelo de financiación y su sostenibilidad, entre ellos el premio North America Roads Deal of the Year de IJGlobal y la certificación Envision Platinum para infraestructuras sostenibles, según destaca la compañía.
Hace un año, el grupo ACS también se adjudicó otra infraestructura con un consorcio participado para ejecutar las obras de un puente cercano a las cataratas del Niágara, valorado en hasta 2.000 millones de dólares canadienses (1.270 millones de euros). El puente, con una longitud de 2,2 kilómetros, discurrirá por la autopista Queen Elisabeth (nombrada así en alusión a la madre de la reina Isabel II de Inglaterra, al construirse en 1931), que enlaza las cataratas del Niágara con Toronto a lo largo de 140 kilómetros.