El consejero delegado de ACS, Juan Santamaría, ha asegurado que no hay ningún plan en este momento para reducir la participación en sus filiales Turner y Hochtief, que seguramente se elevará la política de dividendos si hay caja disponible y que el beneficio podría crecer hasta un 25% este año.
Durante la conferencia con analistas para presentar las cuentas de 2025, ha subrayado que para 2026 las previsiones apuntan a un incremento del 20-25% del beneficio neto hasta el entorno de los 1.030-1.070 millones de euros.
Además, ha señalado que los dividendos de 600 millones de su participada concesionaria Abertis no solo son sostenibles en el tiempo, sino que se van a incrementar en el futuro y va a subir su valoración, aunque ahora sea el "patito feo" para los analistas.
De hecho, ha añadido que si todo sigue según el plan se espera tener una situación muy positiva y un aumento del ebitda, que podría ser de 4.900 millones. El foco está puesto en la renegociación de contratos y en las operaciones que está estudiando y que espera que den suficiente visibilidad.
Respecto a los activos que mantiene desde hace tiempo disponibles para la venta, fundamentalmente energéticos, el 'número dos" de ACS ha afirmado que no hay demasiada prisa para la venta, ya que tienen 1.400-1.500 millones disponibles cada año de capacidad de inversión.
Preguntado por su participación en Hochtief y Turner y una posible salida a bolsa de esta última, Santamaría ha asegurado que no es el momento de vender, ya que Turner sigue creciendo de forma significativa, con unas previsiones de hacerlo un 30 % este año, y es factible que multiplique por dos su beneficio a medio plazo.
De hecho, cree que el valor de las acciones de ACS acabará reflejando el valor de los activos y todo el crecimiento orgánico e inorgánico. De esta forma, ha apuntado que Turner puede multiplicar en un año su valor.
La Defensa puede ser tan importante como los centros de datos a largo plazo
Santamaría considera que el negocio de Defensa puede ser tan grande como las inversiones en centros de datos, pero más a largo plazo, ya que va a requerir muchísimo esfuerzo de ingeniería. Así, confía en que siga creciendo en Alemania, Australia y EE. UU. (en donde no alcanzará la importancia que tienen los centros de datos).
Cree que en Europa el negocio de centros de datos va muy lento pese a que es una inversión nacional estratégica y en el caso de España, con 800 MW para 2032, entiende que su desarrollo dependerá del suministro eléctrico. Antes de 2026 espera tener 20 MW comercializados y construidos.
También se ve bien posicionada en el ámbito de la energía, incluso en el desmantelamiento nuclear. Se espera que crezca en Europa este mercado hasta los 500.000 millones. Además, también busca oportunidades en minerales críticos en los Balcanes, en tierras raras o en autopistas de peaje en EE. UU.
En cuanto a los dividendos, y aunque no está decidido aún, entiende que seguramente se podrán incrementar ante el alto crecimiento que registra la empresa. Respecto a la cartera de pedidos, ha explicado que hay unos 25.000 millones de euros que no aparecen en la careta de pedidos, pero que están trabajando con sus clientes, 18.000 con Turner y la mitad en centros de datos.