La junta de accionistas de la histórica Warner Bros. Discovery (WBD) ha aprobado este jueves una de las operaciones más ambiciosas de la industria audiovisual en décadas: la fusión con Paramount Skydance, según ha anunciado la primera compañía en un comunicado. La operación, valorada en torno a los 110.000 millones de dólares, supone la creación de un nuevo gigante mediático, aunque aún queda pendiente el visto bueno de los reguladores.
"Warner Bros. Discovery anunció hoy [este jueves] que sus accionistas han votado a favor de aprobar la operación previamente anunciada con Paramount Skydance Corporation en la Junta Extraordinaria de Accionistas celebrada hoy", señaló la compañía.
Según informaciones de los grandes medios estadounidenses, la aprobación por parte de los accionistas se produjo con un respaldo mayoritario, lo que despeja uno de los principales obstáculos corporativos para la operación. No obstante, la votación dejó entrever tensiones internas: los accionistas rechazaron los paquetes retributivos de la cúpula directiva, incluido el del consejero delegado David Zaslav, en un gesto que se ha interpretado como una señal de descontento con la gestión.
Según informa Reuters, la operación no está cerrada porque aún debe superar un exigente proceso de revisión por parte de las autoridades de competencia en Estados Unidos y otros mercados. La previsión, recogida por Axios, es que la operación podría completarse en el tercer trimestre de 2026 si obtiene las autorizaciones necesarias.
De culminarse con éxito, la unión daría lugar a un conglomerado con un catálogo sin precedentes, integrando estudios como Warner Bros. y Paramount Pictures, así como plataformas de streaming y cadenas de televisión de gran alcance. Este movimiento intensificaría la tendencia a la consolidación en Hollywood, reduciendo el número de grandes estudios y reforzando la competencia entre unos pocos actores dominantes, según destaca Reuters.
La operación no está exenta de críticas. Parte de la industria audiovisual ha expresado su preocupación por el posible impacto en el empleo, la diversidad creativa y la competencia en el mercado. Según Business Insider, miles de profesionales del sector han manifestado su oposición, temiendo que una mayor concentración derive en menos oportunidades y en una oferta cultural más homogénea.
En cambio, los defensores del acuerdo sostienen que la escala del nuevo grupo será clave para competir en el mercado global del streaming, donde la presión de plataformas tecnológicas y rivales consolidados obliga a reforzar catálogos y capacidades de producción. En este sentido, la operación se interpreta también como una respuesta estratégica a la creciente competencia en la distribución de contenidos.
La operación de fusión ha generado diversos conflictos que, incluso, acabaron en los juzgados. A principios de este año, Paramount, liderada por el emprendedor tecnológico David Ellison, presentó una demanda en un tribunal de Delaware para tener más información sobre posibles acuerdos entre Warner Bros i Netflix. Precisamente, Netxlix retiró la oferta por Warner hace unas semanas y despejó el camino para que se fusione con Paramount.
