La junta extraordinaria que Parlem celebra este viernes debe desencallar la situación financiera de la operadora catalana. El orden del día incluye la capitalización de 17,5 millones de euros de deuda y una ampliación de capital de 7,95 millones, dos operaciones que deben permitir a la compañía recuperar el equilibrio financiero.

La convocatoria de la junta fue impulsada por Global Portfolio Investment, una sociedad controlada por la familia propietaria de Mayoral, que tiene el 19,14% del capital de Parlem. La decisión de convocar a los accionistas llegó después de que la deuda en bonos de 17,5 millones se convirtiera en exigible por el incumplimiento de determinados compromisos financieros.

La reestructuración permitirá que el fondo de inversión Inveready transforme buena parte de sus créditos en acciones y se convierta en el nuevo accionista de referencia de Parlem. Este cambio supone una reconfiguración del accionariado, que hasta ahora estaba más repartido. Los actuales socios tendrán la opción de acudir a la ampliación de capital para mantener su participación, pero la entrada de Inveready como socio mayoritario alterará el equilibrio interno de la empresa. El fondo, que ya era uno de los acreedores de la operadora, asumirá el control operativo de la compañía. La propuesta de reestructuración cuenta con el apoyo de aproximadamente el 70% del capital, según informa El Economista, lo que deja poco margen para la oposición. Esta mayoría asegura que la operación podrá salir adelante sin grandes tropiezos.

El apoyo del empresariado catalán

Parlem cuenta en su accionariado con nombres destacados del tejido empresarial catalán. Entre sus socios históricos se encuentra Ona Capital Privat, vinculada a la familia propietaria de Bon Preu, que en su momento llegó a controlar alrededor del 12,5% de la compañía. Esta participación refleja el interés del sector de la distribución alimentaria por el proyecto de telecomunicaciones de proximidad que representa Parlem.

También forma parte del accionariado Evolvia, una sociedad vinculada al grupo Sorigué, que en el pasado tuvo una participación significativa, aunque posteriormente se situó por debajo del 5%. El apoyo de estos grupos empresariales ha sido un elemento importante para la credibilidad de la compañía. La operadora, fundada en 2014 por el ingeniero Ernest Pérez-Mas, cotiza en el mercado BME Growth. La empresa nació con la voluntad de convertirse en la primera operadora de proximidad de Catalunya, ofreciendo servicios de telefonía e internet con un enfoque local.

Una situación que viene de lejos

Parlem llegó a un acuerdo a finales de 2025 por el cual el grupo Avatel se convertía en socio de control de la compañía. A cambio, Parlem le cedía la cartera de clientes en Catalunya, la Comunitat Valenciana y Baleares. El acuerdo, sin embargo, quedó en suspenso por las dificultades financieras de Avatel, que arrastra pérdidas importantes y un endeudamiento considerable.

El grupo Avatel presentó un ERE con el despido de 290 trabajadores, después de que a lo largo de 2024 ya salieran 391 en una reestructuración anterior. La situación financiera de la empresa hizo imposible que la fusión tuviera continuidad, y Parlem quedó en una situación de bloqueo. La operación con Avatel generó incertidumbre entre los accionistas y los clientes de Parlem. La compañía ha visto cómo su proyecto de crecimiento se paraba y ha tenido que buscar alternativas para garantizar su viabilidad.

El rescate que se decide hoy permitirá a Parlem liberarse de la operación fallida con Avatel y reorientar su futuro. La capitalización de la deuda y la entrada de Inveready como socio mayoritario deben dar estabilidad a la operadora, que deberá definir su estrategia para los próximos años. La compañía deberá demostrar que es capaz de generar beneficios y de consolidar su posición en un mercado de telecomunicaciones dominado por grandes operadores. La entrada de un socio con capacidad de inversión como Inveready puede ser la clave para su supervivencia y para su futuro desarrollo.