Los 27 miembros de la Unión Europea pueden firmar y aplicar el acuerdo comercial europeo con el Mercosur sin ninguna objeción, después de que se rubrique este sábado en Paraguay. No obstante, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya ha anunciado que quiere encontrar el consenso más amplio posible para hacerlo.
Los 27 pueden aplicar provisionalmente el acuerdo sin el visto bueno del Parlamento Europeo, pero el ejecutivo comunitario está buscando “las mayorías necesarias” para que la Eurocámara también valide la aplicación provisional del Mercosur. Fuentes parlamentarias calculan que se debería someter al pleno de abril o mayo, si bien Bruselas puede esquivar la cámara si se complica la votación de un acuerdo que genera rechazo entre el sector agrícola catalán, según informa la ACN.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viaja a Paraguay para firmar el sábado el pacto comercial con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. La Unión Europea sabe el rechazo que el acuerdo despierta en algunos países y ha visto cómo ha generado las protestas de los agricultores, en Francia y en Catalunya, por ejemplo. Para calmar el malestar de agricultores y ganaderos, Bruselas ha introducido cambios en el acuerdo hasta el último momento, e incluso ha prometido más ayudas europeas al sector.
El acuerdo del Mercosur puede impactar hasta 1.500 empresas catalanas que exportan regularmente a la región, estima un informe de ACCIÓ de 2024. Según este documento, Catalunya lidera las ventas a los países del Mercosur con el 27% del total de las exportaciones de España a la región y el 35% del número de empresas exportadoras. Actualmente, Cataluña importa principalmente del Mercosur soja, maíz, café y fruta, pero el acuerdo de libre comercio abriría las puertas a la entrada de otros productos que estos países producen de forma relevante como el arroz, la carne de vacuno y de ave o el vino, entre otros.
Francia, Italia y Polonia se oponían al pacto, impidiendo una mayoría cualificada suficiente para autorizar la firma del Mercosur. Así que Von der Leyen puso sobre la mesa más dinero para el sector -45.000 millones de euros en fondos de la PAC anticipados- consiguiendo el apoyo del gobierno italiano y desbloqueando la firma del polémico acuerdo comercial.
Automoción e industria farmacéutica, beneficiadas
Este pacto comercial supondrá la eliminación gradual de los aranceles sobre el 91% de las exportaciones de la UE al Mercosur y al 92% de las exportaciones del Mercosur a la UE. Bruselas defiende que el acuerdo beneficiará a los sectores europeos de la automoción, la maquinaria, la industria farmacéutica, el textil o el del vino, algunos de los cuales exportan a los países de Sudamérica con aranceles de hasta el 35%. Para el Mercosur, facilitará la entrada al bloque europeo de productos como la carne, el azúcar, el arroz o la soja.
Por otro lado, el acuerdo prevé "facilitar el comercio en el sector servicios", "abrir la contratación pública" y "mejorar el acceso a materias primas esenciales para la economía de la UE reduciendo o eliminando tasas de exportación" y restricciones de exportación.
El acuerdo del Mercosur cubre dos mercados que juntos suman más de 700 millones de personas y que, según datos del ejecutivo comunitario, generan más de 65.000 millones de euros en exportaciones anuales. El ejecutivo de Ursula von der Leyen defiende que más de 60.000 compañías de la UE se ahorrarán aranceles por un total de 4.000 millones de euros anuales ahora que el bloque se expone a la incertidumbre de la guerra comercial, marcada por la deriva proteccionista de los Estados Unidos de Donald Trump.
La CE insiste en que todos los productos importados deben cumplir con los estándares europeos de seguridad alimentaria. Los requisitos sanitarios y fitosanitarios de importación de la UE deben ser certificados por las autoridades extranjeras en la exportación a la UE, y verificados en la entrada a la UE por los funcionarios de los Estados miembros, recuerdan. El acuerdo del Mercosur también incluye algunas condiciones relativas al bienestar animal.
Aun así, la regulación europea permite importar productos que contienen “residuos de pesticidas” prohibidos en la UE “si no suponen un riesgo para los consumidores”. Ante la preocupación del sector y la sociedad civil, la CE ha prometido cambios legislativos para impedir que “los pesticidas más peligrosos prohibidos en la UE por motivos sanitarios o medioambientales” no entren en la UE en productos importados. También creará un equipo especial para aumentar los controles a las importaciones.
La entrada en vigor definitiva de todo el acuerdo de asociación con el Mercosur requiere la ratificación de los parlamentos de todos los estados miembro de la UE, ya que va más allá de las competencias exclusivas de la UE en comercio. En el caso de España, el Congreso y el Senado deberán validar el texto, respectivamente.