La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) calcula que la recaudación tributaria aumentó un 9,5% en 2025 con respecto al año anterior. El incremento de los ingresos tributarios ha sido empujado por el crecimiento económico y la subida de los precios, de manera similar, además del restablecimiento de límites en el Impuesto sobre Sociedades.

A falta de que el Ministerio de Hacienda publique los datos definitivos próximamente, la AIReF estima que la subida de precios explicará un 38% del aumento de la recaudación de 2025, convirtiéndose en el principal factor, por delante del crecimiento económico (32%) y los cambios normativos en el impuesto de sociedades y los tipos de IVA (27%).

El organismo independiente que dirige Cristina Herrero ha publicado este miércoles un análisis sobre los factores que impulsan el crecimiento de los ingresos tributarios, un documento en el que revisa sus conclusiones de los últimos ejercicios y avanza algunas ideas de la recaudación de 2025, cuyos datos oficiales se conocerán a finales de marzo.

En el mismo, también se concreta que otro de los factores que habría impulsado la recaudación es el aumento del tipo medio efectivo del IRPF gracias a los incrementos salariales y de pensiones. Por el contrario, la autoridad fiscal independiente prevé que otros elementos diversos detraerán un 9% la recaudación, como consecuencia del elevado desembolso ligado a la sentencia en favor de los mutualistas.

La AIReF ha revisado los datos de otros ejercicios y constata que el aumento de la recaudación de 2021 procedió principalmente del crecimiento económico y la de 2022, de la inflación, mientras que la de 2023 se debió a una combinación de ambos factores.

Así, en su análisis, la AIReF señala que, en los años inmediatamente posteriores a la pandemia, 2021 y 2022, se registraron tasas de crecimiento de la recaudación por encima del 14%. De acuerdo con los datos del organismo, el 46% del crecimiento de la recaudación de 2021 se explicaba por el componente real, que impulsó los impuestos directos e indirectos, mientras que, en 2022, por el contrario, fue el componente precios el principal factor, alcanzando un 45% del crecimiento, con especial incidencia sobre el IVA, según informa Europa Press.

Más ingresos en 2024

En 2023, el crecimiento se moderó hasta un 6,4%, apoyándose de manera equitativa en los precios y en el componente real. Asimismo, las medidas contribuyeron en aproximadamente un punto porcentual gracias al restablecimiento parcial del Impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica y a los límites existentes a la compensación de pérdidas intragrupo en el Impuesto de Sociedades. 

En 2024 se produjo una nueva aceleración del crecimiento de los ingresos, con una tasa de avance superior al 8%, explicada por una aportación similar del componente real y del de precios, e influenciada por la adopción y retirada de medidas y por las sentencias judiciales. En concreto, un 85% se explicó por las variables macroeconómicas: el componente real supuso el 37% del crecimiento y el de precios aportó un 34%. El tipo efectivo medio del IRPF se incrementó por la subida de las retribuciones medias, lo que supuso una aportación del 14% al crecimiento de los ingresos.

De su lado, las medidas normativas restaron un 7% al no estar en vigor los límites a la compensación de pérdidas intragrupo en el Impuesto sobre Sociedades, aunque fueron parcialmente compensadas por el restablecimiento de los tipos efectivos del IVA.

Por último, los elementos diversos de tributación explicaron un 9% del crecimiento interanual, gracias al dinamismo de las retenciones del capital mobiliario y de los fondos de inversión en el IRPF, que han compensado las devoluciones a mutualistas por la sentencia del Tribunal Supremo.

IVA y Sociedades

En el IVA y en el Impuesto sobre Sociedades se identifica una parte del incremento que no se puede explicar por ningún factor, que alcanzó su máximo en 2021, se redujo progresivamente en 2022 y 2023, pero repuntó significativamente en 2024. En el caso del IVA, la variabilidad no explicada se produce por la separación observada desde 2021 entre la evolución del gasto final sujeto a IVA y la demanda nacional, que sigue siendo abultada pese a las revisiones de la Contabilidad Nacional anual.

En el caso del Impuesto sobre Sociedades, es consecuencia de la separación entre las bases de este impuesto y el excedente bruto de explotación, y muestra, principalmente, la dificultad para reflejar en variables económicas peculiaridades del impuesto como la exención por doble imposición y la compensación de bases imponibles negativas. La variabilidad no explicada alcanzó su máximo en 2021 y se redujo progresivamente hasta 2023. Sin embargo, ha repuntado en 2024 por un desacople entre el resultado contable de las grandes empresas y de los grupos consolidados y el excedente bruto de explotación y por una divergencia entre la base imponible de los grupos y sus pagos fraccionados.

Más salarios y pensiones

Tras la pandemia, en 2021 y 2022 el principal factor de crecimiento del IRPF fue el mayor empleo y, posteriormente, en 2023, 2024 y, según la estimación, 2025, los incrementos salariales y de pensiones constituyen los principales responsables del crecimiento. Por su parte, la AIReF ha explicado que el incremento del Impuesto sobre Sociedades en 2021 y 2022 fue consecuencia de la recuperación de todos sus componentes, mientras que, en los últimos tres años, la adopción y retirada de medidas explican en mayor medida la evolución de su recaudación. 

En el caso del IVA, las caídas de volumen del consumo y de la inversión durante 2020 y su posterior recuperación en 2021 marcaron la evolución durante esos años. Desde 2022, el incremento de precios ha explicado la mayor parte del aumento, aunque en 2023 fue compensado por las rebajas de tipos adoptadas. En 2024, ha influido tanto el consumo, como los precios y el paulatino restablecimiento de tipos, factores que impulsarán de nuevo la recaudación en 2025.

Por su parte, las caídas de volumen del consumo durante 2020 marcaron la evolución de los Impuestos Especiales, cuya recuperación fue más lenta que el resto de las figuras y, desde 2021, ha estado afectada por el establecimiento y posterior retirada de las medidas aprobadas para paliar la subida de precios de la energía. En 2023, además, se creó el nuevo impuesto sobre plásticos de un solo uso, incrementando la aportación del componente de medidas.

En 2024, la retirada gradual de la rebaja del impuesto sobre la electricidad impulsó el crecimiento de los impuestos especiales hasta el 6,6%. Para 2025, su recaudación crecerá en un 5,6%, suponiendo el componente de precios 4,7 puntos del total en un contexto en el que el precio de la electricidad creció un 4,2% interanual tras dos años de importantes caídas.