Solo un 2,9% de las empresas catalanas pagan los aranceles de Trump, según un cálculo de ACCIÓ, la unidad de comercio exterior del Departamento de Empresa y Trabajo. Las exenciones pactadas entre la UE y Estados Unidos han liberado productos farmacéuticos genéricos, combustibles, ciertos productos químicos y de maquinaria o algunos productos agrícolas como el cacao y los de panadería de pagar esta tasa de entrada, por lo que un 33% de los ingresos en exportaciones a Estados Unidos se han salvado, unos 1.430 millones en ventas. El resto, el 67% de lo que se exporta a Estados Unidos (unos 2.920 millones), sí que han tenido que pagar el arancel finalmente pactado del 15%.
Mientras la situación en Groenlandia, que Trump quiere hacer suya y la UE quiere proteger como territorio danés, tensa la relación entre Europa y los Estados Unidos y puede hacer que surjan nuevos aranceles, por ahora las exportaciones catalanas no han pagado un gran precio. Desde la aplicación de los aranceles, las exportaciones catalanas a los Estados Unidos han caído un 1,9% interanual entre enero y octubre y los productos más afectados han sido la perfumería, la cosmética, la joyería, las manufacturas de hierro y acero, la ropa, las motocicletas, los colorantes, el aceite de oliva, el vino, el cava y la carne.
De esta manera, se ha frenado el rol creciente que los Estados Unidos han tenido en los últimos años en el intercambio comercial con Cataluña. Entre 2020 y 2024, las exportaciones catalanas a la potencia norteamericana han crecido un 80% y la han situado como el primer destino de fuera del continente europeo y el quinto socio comercial de Cataluña.
La crisis de los aranceles ha propiciado además un paquete de ayudas otorgadas por Acció a las empresas, que ascienden a 33,2 millones de euros, de las cuales se han beneficiado 996 empresas a partir de las cinco líneas de ayudas activadas.
Además, Acció ha brindado un servicio de adaptación individualizada para más de 300 empresas con el fin de que entiendan la situación actual en EE. UU.. También se han celebrado más de 60 sesiones con más de 3.000 asistentes para conocer la última hora de la situación geopolítica y se han resuelto 1.200 consultas sobre este tema, centradas en la apertura de filiales, logística, fiscalidad, movilidad de trabajadores o aspectos vinculados a la normativa técnica y administrativa.
Acció también ha acompañado a más de 200 empresas entre las que pueden resultar más afectadas por la introducción de los aranceles.
En este tiempo, además, empresas catalanas como Metalcam, dedicada al desarrollo de software para maquinaria industrial, o la familiar catalana de auxiliar de automoción Indústries Galfer, que desarrolla sistemas de freno para motocicletas y bicicletas en Granollers, han abierto filiales en Estados Unidos. Mientras que la primera se ha instalado en Los Ángeles, Galfer ha abierto en Orlando y desde allí espera duplicar su facturación en el país norteamericano.
