Enrique Riquelme ha conseguido finalmente reunir el aval necesario para presentarse a las elecciones a la presidencia del Real Madrid, después de que el Banco Santander y el BBVA hayan declinado conceder una garantía cercana a los 187 millones de euros, tal como exigen los estatutos del club blanco para cualquier aspirante al cargo.

El empresario comunicó formalmente el pasado jueves a la Junta Electoral del Real Madrid su intención de concurrir a los comicios, y ha defendido desde el primer momento que cumplía todos los requisitos estatutarios: la antigüedad necesaria como socio, la nacionalidad española y la capacidad económica para responder de una garantía de estas dimensiones.

Ante el rechazo de las citadas entidades bancarias, Riquelme ha activado contactos con firmas internacionales y ha obtenido el apoyo de Andbank y Scotiabank. Con estos dos apoyos, el empresario ha podido articular una garantía que le permitirá, si la Junta Electoral valida la documentación, plantar cara al actual presidente, Florentino Pérez, en los comicios.

Validación de la documentación

Ahora le queda presentar la documentación completa dentro de los plazos fijados por la Junta para formalizar definitivamente su candidatura. El empresario ha tenido que recurrir, pues, a entidades con las que ya había mantenido vínculos en el pasado a través de su grupo empresarial, Cox. Scotiabank no es un desconocido para Riquelme.

La institución canadiense ha participado en diversas operaciones vinculadas a Cox, junto con otros grandes bancos como Citi, Deutsche Bank, Goldman Sachs o Barclays. Esta relación previa ha facilitado la estructuración de un aval que, por su magnitud, requiere un conocimiento profundo del perfil financiero del avalado y de sus activos patrimoniales.

Por su parte, Andbank, que centra su actividad en el negocio de banca privada y en el asesoramiento a grandes patrimonios, aporta un perfil que se ajusta a las necesidades de un candidato que debe justificar su solvencia ante la Junta Electoral del club.

Un primer paso decisivo en el proceso electoral. La obtención del aval supone un primer escollo superado para Riquelme, pero aún quedan otros trámites por delante. La Junta Electoral debe revisar toda la documentación presentada por el candidato y verificar que cumple escrupulosamente los estatutos del Real Madrid.

Este proceso de validación incluye el análisis del aval bancario para confirmar que procede de una entidad solvente y que la garantía cumple los requisitos legales y financieros exigidos. Si la Junta da el visto bueno, el empresario será admitido oficialmente como candidato y el club vivirá unas elecciones con dos aspirantes, algo que no sucedía desde hace años.

En caso contrario, Florentino Pérez se mantendría como único candidato a la presidencia. Riquelme, que es la primera vez que se presenta al proceso, confía en que esta vez su candidatura recibirá el visto bueno de la Junta en las próximas semanas.

El empresario ha evitado hacer declaraciones públicas hasta que el proceso de validación no esté completo, pero fuentes de su entorno aseguran que está trabajando con sus equipos legales y financieros para presentar toda la documentación en el plazo fijado por el calendario electoral.