El presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, Josep Santacreu, encara la segunda parte de su mandato con un marcado interés por la internacionalización y el fomento de las relaciones institucionales y empresariales en el área del Mediterráneo. Como presidente de turno de Ascame (Asociación de Cámaras de Comercio e Industria del Mediterráneo), Santacreu quiere fomentar la actividad internacional de la institución catalana y abrir más ámbitos de colaboración con el Govern y otras instituciones económicas, patronales y entidades económicas.

"Es un momento crítico para el Mediterráneo" y para hacer una refundación de Ascame, ha manifestado Santacreu en una entrevista con Europa Press, y ha añadido que hay que "refundar" Ascame, con la voluntad de "promover el desarrollo conjunto de la región y favorecer el intercambio económico como herramienta básica para promover el bienestar, pero también la paz y las buenas relaciones". El objetivo: revitalizar y levantar el nivel de la organización transnacional, tanto cualitativa como cuantitativamente.

Cuando fue nombrado para presidir Ascame, en noviembre de 2025, Santacreu se comprometió a "defender los intereses del sector privado de la región y a trabajar por un Mediterráneo más fuerte, más unido y más resiliente para las generaciones futuras". La presidencia de turno coincide en el tiempo con el Nuevo Pacto por el Mediterráneo, aprobado en 2025 por la Comisión Europea para reforzar la cooperación y la integración económica en toda la región.

Los recursos europeos

Sustentado en los lazos históricos y culturales, así como en las iniciativas previas de la UE, el Pacto por el Mediterráneo tiene como objetivo consolidar un espacio mediterráneo común, más conectado, próspero, resiliente y seguro. Entre sus prioridades figuran la producción de energía limpia, la movilización de inversión privada y el impulso de proyectos regionales de gran escala que generen nuevas oportunidades para personas y empresas, con especial atención a los jóvenes, las mujeres y las pequeñas y medianas empresas.

Santacreu ha explicado en la mencionada entrevista a Europa Press que justamente quiere "aprovechar" que la Comisión Europea (CE) cree una comisaría específica del Mediterráneo y la creación del Pacto por el Mediterráneo, que permitirán que la región tenga más recursos. El presidente considera que la mejora de las relaciones con los países de la ribera sur del Mediterráneo permite impulsar las relaciones comerciales con estos estados, que también pueden ser puente hacia el resto de África.

Asimismo, uno de los grandes retos de Europa es la seguridad "y esta seguridad europea pide tener una frontera sur pacífica y con buena relación con los vecinos", además de tener países estables, desarrollados y con buenas relaciones.

La mediación y el arbitraje de grandes casos internacionales

Dentro también del interés por promover las actuaciones internacionales, la Cambra de Comerç de Barcelona cree en el papel que puede desarrollar la Cámara de Comercio Internacional (ICC, por sus siglas en inglés). Santacreu explica que la ICC nació después de la I Guerra Mundial con la idea de que las relaciones empresariales favorecieran evitar otro gran conflicto, y que su función es la mediación y el arbitraje de grandes casos internacionales para que haya más confianza entre países, lo que favorece que se hagan negocios.

La otra función del ente es la de lobby "facilitador internacional en temas como la recuperación de Gaza" o, en su momento, el acuerdo para que el maíz ucraniano pudiera salir del país al inicio de la invasión rusa. El capítulo español de la ICC incluye 180 cámaras y empresas, y algunas de estas cámaras presiden comisiones en la sede central del ente en París (Francia).