Llenar el depósito del coche es este verano más caro que el año pasado. Para los vehículos diésel, el coste ha aumentado 16,5 euros de media, mientras que para los que utilizan gasolina 95 la diferencia es de siete euros, según los datos del Ministerio de Transición Ecológica analizados. Este aumento de precios llega justo antes de la operación salida de las vacaciones de agosto y coincide con la entrada en vigor de una nueva retirada de las ayudas al precio de los carburantes. A partir de este sábado, la reducción del Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) pasa de 15 a 10 céntimos por litro, lo que supone un incremento adicional de unos seis céntimos por litro en las estaciones de servicio.

La retirada progresiva de las ayudas fiscales aprobadas por el Gobierno para hacer frente al encarecimiento de los carburantes ha tenido un impacto directo en los precios que pagan los consumidores. Después de que el IVA de los carburantes recuperara el tipo general del 21% a finales de junio, la nueva retirada del IEH ha supuesto un nuevo incremento para los conductores. La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha advertido de que esta nueva retirada de las ayudas supondrá un encarecimiento del combustible de hasta 6 céntimos por litro, que se sumarán a la subida ya acumulada por la escalada del precio del crudo. A pesar de la moderación de la subida del barril en las últimas semanas, los precios de los carburantes se mantienen en niveles elevados debido al encarecimiento del petróleo derivado de las tensiones geopolíticas.

Desde el sector, se ha indicado que la recuperación del IVA general ha neutralizado parte del ahorro que suponía la rebaja del IEH, y que la reducción progresiva del gravamen especial afectará de manera especial a los conductores durante los meses de agosto y septiembre, cuando la retirada será más pronunciada. La evolución de los precios de los carburantes será clave en las próximas semanas. El precio del barril de Brent ha subido un 30% desde el mes de mayo, influido por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y por las amenazas de bloqueo en rutas estratégicas como Ormuz. Este incremento ha tenido un impacto directo en el precio final de los carburantes, que han encarecido el coste de llenar el depósito para los consumidores. El Gobierno ha incluido en el decreto una cláusula de salvaguarda que permitiría reactivar las ayudas si la inflación de los carburantes supera el 15%, pero de momento la medida ha sido retirada progresivamente para adaptarse a la normalización de los precios internacionales del crudo.

La Jonquera, punto de llegada de conductores franceses

A pesar del aumento de precios, en La Jonquera la actividad en las estaciones de servicio es constante. La estación de servicio del Grup Tramuntana, situada estratégicamente en la carretera N-II, mantiene un flujo continuo de vehículos que se detienen para repostar. La mayoría de los conductores son franceses. La diferencia de precios entre los dos lados de la frontera sigue siendo suficiente para que los conductores del sur de Francia crucen la Alta Garrotxa para llenar el depósito. Según ha explicado a la Agència Catalana de Notícies el director general corporativo del Grup Tramuntana, Màrius Fàbrega, el número de clientes franceses ha aumentado notablemente desde que se aplicó la rebaja del IVA a los carburantes, y muchos provienen de zonas más alejadas que Perpiñán.

La diferencia de precio puede llegar a los 50 o 60 céntimos de euro menos por litro respecto a gasolineras situadas a tan solo un cuarto de hora de La Jonquera, pero en el lado francés de la frontera. Aunque no todos los conductores saben que este sábado el precio volverá a ser más caro, coinciden en señalar que, a pesar del incremento, seguirá siendo más económico que en Francia, y que el desplazamiento vale mucho la pena y que ya lo tienen como costumbre. Según datos del sector, se ha detectado un ligero descenso en la media de litros que llenan los conductores franceses, a raíz del incremento global del precio del crudo, pero la afluencia de vehículos no ha disminuido.

La demanda para que el gobierno francés aplique una medida similar a la española de rebajar los impuestos a los carburantes es unánime entre los conductores que cruzan la frontera. Con la entrada en vigor de la nueva retirada del IEH, el atractivo de las gasolineras españolas podría reducirse ligeramente, pero la diferencia de precios entre los dos países seguirá siendo un factor decisivo para muchos conductores franceses, especialmente para los que residen cerca de la frontera y para los que han convertido el desplazamiento a La Jonquera en una práctica habitual.