La factura eléctrica de un usuario medio acogido a la tarifa regulada —el denominado Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC)— se ha disparado un 17% en el mes de julio en comparación con el mes anterior, situándose en los 77,84 euros frente a los 66,63 euros de junio, según el análisis realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Este incremento en el recibo para un usuario medio —con una potencia contratada de 4,6 kilovatios (kW) y un consumo mensual de 292 kilovatios hora (kWh)— se ha debido, principalmente, al fuerte repunte del mercado mayorista de la electricidad, cuyo precio medio ha escalado hasta los 104,75 euros/MWh, un 51% más que el mes anterior y registrando su nivel más alto desde febrero de 2025.
A este respecto, la OCU destacó que este encarecimiento viene desde el pasado mes de marzo, coincidiendo con la guerra en Irán, lo que ha llevado a los precios mayoristas a acumular ya una subida del 151%.
Así, al encarecimiento por la frágil tregua en Oriente Medio del precio del gas, combustible empleado por las centrales de ciclo combinado para la producción de electricidad y que ha determinado su precio durante gran parte de las horas del mes de julio, se han unido las condiciones propias del verano, con unas elevadas temperaturas que reducen el rendimiento de las instalaciones fotovoltaicas y provocan un aumento de la demanda eléctrica.
Además, la organización recordó que este fuerte incremento del precio de la luz no se verá compensado con una reducción impositiva, ya que el nuevo Real Decreto 18/2026, que preveu reducciones al 10% en el IVA y al 0,5% en el Impuesto sobre la Electricidad, no resultará aplicable a las facturas emitidas durante agosto correspondientes a los consumos de julio, porque la condición vinculada a la evolución del IPC durante el mes de junio no se ha cumplido, por lo que los consumidores perderán este alivio fiscal adicional.
Igualmente, la OCU subrayó que la subida habría sido mayor de no ser por la nueva fórmula del PVPC, que incorpora referencias de los mercados de futuros y reduce la dependencia del mercado diario, aportando una mayor estabilidad al recibo. Además, apuntó que la ligera reducción en el coste de los servicios de ajuste del sistema eléctrico también ha contribuido a contener parcialmente el impacto.