El Govern invertirá hasta 5.000 millones de euros -incluidos en las diferentes partidas de los presupuestos de la Generalitat- para relanzar y transformar el modelo industrial de Cataluña, dentro del tercer Pacto Nacional por la Industria 2026-2030 que ha aprobado este jueves el Consejo Catalán de la Empresa. El ejecutivo catalán y los agentes sociales han consensuado las 190 medidas que incluye el nuevo proyecto de desarrollo económico y laboral, en el que también han participado los colegios profesionales, los grupos parlamentarios, las asociaciones municipalistas, las universidades, las cámaras de comercio, las cooperativas y los centros tecnológicos de todo el territorio. El nuevo pacto industrial se centra en cinco ámbitos de actuación, estructurados en 11 ejes que pasan por la sostenibilidad, la ocupación de calidad, la innovación, las infraestructuras y el suelo industrial.

¿Pero qué aporta este pacto para la industria respecto de los dos anteriores? Dos aspectos destacados. En primer lugar, que es "un acuerdo vivo, que se revisará una vez al año para hacer seguimiento de su aplicación y para evaluar si es necesario reorientarlo en función del contexto económico y geopolítico", ha reconocido el secretario de Empresa y Competitividad, Jaume Baró, que ha admitido que los anteriores estaban "encorsetados".

Las 190 actuaciones previstas en el PNI suman alrededor de los 4.500 millones, por encima de los 3.200 millones del pacto anterior (2022-2025). El Gobierno prevé que se puedan alcanzar "como mínimo" los 5.000 millones de euros a lo largo del periodo de vigencia, pero lo vincula a "la evolución de los recursos presupuestarios disponibles". Empresa i Treball se ha comprometido a invertir anualmente 892 millones de euros.

En segundo lugar, que conceptualmente pone el foco en cuatro pilares que han de mejorar la productividad, competitividad, ocupación y resiliencia de la industria catalana, para contribuir al crecimiento económico de Catalunya. Se trata de la formación, la innovación, la inversión y el suelo industrial. "Cuantitativamente, no son los ámbitos de actuación que se llevan más recursos del total de 4.463 millones presupuestados, pero cualitativamente son esenciales para hacer crecer el valor añadido bruto (VAB) de la industria en Catalunya", ha remarcado el director general de Industria, Xavier Roca. 

Actualmente, la industria representa cerca del 20% del PIB catalán (o más del 50% si se consideran los servicios a la producción). En el nuevo PNI no se ponen metas en este sentido. De hecho, el anterior plan se fijaba llegar al 25% del PIB industrial en 2030. Pero la nueva hoja de ruta no establece un porcentaje concreto, porque, según Sàmper, si no se lograra "generaría frustración", ha admitido este jueves en una comparecencia en el Parlament. "Creo que es mucho más positivo que seamos capaces de tirar adelante, de lograr un aumento del VAB y ojalá lleguemos lo más lejos posible", ha defendido. Ahora bien, ha indicado que a título personal le gustaría llegar hasta el 30%, por encima del 20% actual.

Más infraestructuras para favorecer la industria

"Es cierto, ha dicho Roca, que hay un tercio de las inversiones -unos 1.500 millones- que se destinarán a infraestructuras para el transporte de mercancías, por carretera, por ferrocarril, el transporte urbano y otras como las hídricas, energéticas, tecnológicas y digitales, pero hay que tener en cuenta que son actuaciones". Esto significa, ha ejemplificado, construir un ramal de conexión entre una autopista y un polígono, desarrollar nuevas centrales intermodales para el transporte ferroviario de mercancías, conseguir que el transporte público urbano llegue a la totalidad de los 1.400 polígonos que hay repartidos por el territorio y no solo, como ocurre ahora, a un 45% del total.

En este último capítulo, el de los polígonos, los responsables del departamento de Empresa han mencionado que el Pacto Nacional para la Industria contempla 12 actuaciones en materia de suelo industrial, por un importe de 340 millones de euros. Se destinarán a revitalizar el suelo industrial, y a adaptar, activar y revisar la demanda de este.

La formación, el gran reto

Cuantitativamente, "la formación, que es uno de los principales problemas que sufre la industria en Cataluña por la falta de talento con perfiles industriales específicos", se llevará 272 millones en actuaciones en Formación Profesional Dual para que llegue a todo el territorio, más FP integrada y el fomento de las acreditaciones de competencias, entre otras. También se destinarán 64 millones a crear un programa de mentorías para mujeres y a hacer más orientación profesional para parados del SOC en el ámbito industrial.

La segunda partida más importante en valor dentro del nuevo pacto es la orientada a la innovación, con 523 millones de euros. Será para fomentar la I+D industrial, potenciar los doctorados industriales, fomentar nuevos modelos de negocio, etc. Al mismo tiempo, hay 475 millones que irán a parar a actuaciones para la redimensión empresarial, la reindustrialización y líneas de financiación, tanto pública como privada.

La autonomía productiva es otro capítulo que, sin renunciar al fomento de la internacionalización y la diversificación de mercados, recibirá 200 millones de euros, repartidos entre 13 actuaciones para conseguir, entre otras, una mejor resiliencia de la industria ante, por ejemplo, los cambios geopolíticos internacionales que rompen las cadenas de suministro. Es importante, han dicho los responsables del departamento de Empresa, que la industria catalana alcance una mayor autonomía productiva.