El Govern con las patronales y los sindicatos habrá terminado "en las próximas semanas" el nuevo Pacto Nacional para la Industria 2026-2030, según ha avanzado este miércoles el consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper. Se trata del tercer programa de política industrial consensuado con los agentes sociales que se aplica en Catalunya. Como ya se anunció a finales de 2025, con la nueva hoja de ruta industrial la Generalitat prevé invertir cerca de 4.400 millones de euros los próximos cinco años, en 166 medidas, para fortalecer la productividad y competitividad de la industria catalana.
El conseller Sàmper ha apuntado que “esta vez hemos querido hacer un pacto mucho más participativo, abriéndolo a los agentes del sistema, ya que la reflexión y el diálogo entre las empresas, los agentes sociales y las instituciones siempre son convenientes”. El titular de Empresa ha definido así el contenido del programa, durante su intervención en la Cumbre Industrial de Catalunya 2030, organizada por Pimec y el Consorci de la Zona Franca de Barcelona.
El programa que abasta hasta el horizonte de 2030 incorpora instrumentos reales que han de dotar a la industria de las herramientas necesarias para que, como país, pueda afrontar los cambios en el contexto económico actual y de futuro, y impulsar una industria más productiva y competitiva. En este sentido, Salvador Clarós, responsable de política sectorial de la Secretaría de Transiciones y territorio de CCOO de Catalunya, se ha referido a tres de estos instrumentos esenciales: una ley de transición energética de país para poder diseñar el despliegue de las energías en el territorio; una ley para fomentar la economía circular; y una tercera para modernizar e impulsar los polígonos industriales, transformándolos en verdaderos ecosistemas empresariales.
Por su parte, Carlos Garcia Zafra, secretario general de la FICA y representante de la Federación de Industria de la UGT en el Barcelonès, ha reivindicado que el Pacto Nacional por la Industria no se tiene que entender como un simple catálogo de actuaciones, ayudas e inversiones -repartidos para los diversos departamentos de la Generalitat- sino que "ha de poner las personas en el centro de los objetivos". "Las personas han de estar en el centro, han de tener acceso a la formación y disponer de mejores condiciones laborales, contando con todo el territorio y dotándolo de las infraestructuras necesarias", ha concretado Garcia Zafra.
Empleo de calidad con salarios dignos
El representante de UGT se ha referido a potenciar la Formación Profesional (FP) y la Formación Continua como un derecho fundamental de los trabajadores y promover un número más elevado de acreditaciones de competencias para los trabajadores sin cualificación pero con experiencia y especialización. El objetivo es, según Garcia Zafra, "conseguir empleo de calidad con salarios dignos, porque esto es lo que dará estabilidad a la industria y a la economía en general", ha sentenciado.
Esto en el marco de un plan para fortalecer la industria que se articulará sobre tres objetivos. La productividad; descarbonización y sostenibilidad; y resiliencia, que se estructurarán en cinco ámbitos de actuación, como son la sostenibilidad y la energía, la ocupación de calidad, la innovación y competitividad, las infraestructuras y suelo industrial y el marco institucional y social.
El mensaje compartido entre los agentes sociales y el Govern es que la industria catalana dispone de capacidad e iniciativa, pero necesita un entorno que facilite la inversión, el crecimiento y la mejora de la productividad, como ha hecho notar el presidente de Pimec, Antoni Cañete. "El Pacto Nacional por la Industria solo será efectivo si incorpora de manera real la mirada pime, tanto en el diseño como en la ejecución de las políticas", ha remarcado el líder patronal.
Pimec ha insistido en el hecho de que uno de los objetivos principales del Pacto debe ser facilitar que las empresas ganen dimensión y puedan superar las barreras estructurales que limitan su crecimiento. “Es urgente una Ley del Impulso del Crecimiento Empresarial que apueste por la simplificación administrativa real, una fiscalidad justa y mejore el acceso a la financiación de las pymes para que estas crezcan en tamaño y capacidad de inversión y puedan competir con los países de nuestro entorno”, ha señalado el presidente de la entidad.
Otras medidas que recoge el documento base para el nuevo Pacto son la financiación a proyectos de adaptación y mitigación climática en la industria; la orientación de la Formación Profesional del SOC a las necesidades industriales reales; el impulso a los Doctorados Industriales para unir universidades y empresas; la Estrategia de Resiliencia Hídrica, y la Estrategia de Semiconductores y Chips.
Como responsable del Observatorio de la Industria, Laia Castany, ha remarcado aspectos que deben mejorar para favorecer la competitividad de las empresas. Entre otros, la simplificación de la administración ante la excesiva burocracia que soportan las empresas y que requiere "un cambio de mentalidad en la mecánica de las administraciones". También un proceso de acompañamiento a las pymes para favorecer que tengan acceso a las ayudas, porque muchas se quedan sin poder optar a ellas.