El Port de Barcelona y una decena más de puertos de todo el mundo han firmado una declaración internacional en Busan para impulsar la innovación, reforzar la resiliencia de las cadenas logísticas globales y acelerar la transición energética en el transporte marítimo y las infraestructuras portuarias. Entre los once firmantes se encuentran los puertos de Busan, en Corea del Sur, Los Ángeles, en Estados Unidos, Róterdam, en los Países Bajos, y Singapur. El acuerdo establece compromisos en ámbitos como la interoperabilidad de datos, la aplicación de la inteligencia artificial, los combustibles sostenibles y el intercambio de conocimientos y buenas prácticas entre los puertos adheridos. La declaración también hace una mención específica al papel de la Asociación Internacional de Puertos y la Organización Marítima Internacional como plataformas internacionales clave para impulsar la cooperación entre los diferentes actores del sector.
El presidente del Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, ha asegurado que la declaración de Busan pone de manifiesto que los grandes retos del sector marítimo solo se pueden abordar desde la cooperación internacional. Carbonell participó el lunes en una reunión de representantes de los puertos que firman el acuerdo, en la que se trataron los principales ejes de la colaboración. La declaración aborda ámbitos clave para el futuro del sector. En cuanto a la interoperabilidad de datos, los puertos se comprometen a trabajar para que los sistemas de información de las diferentes infraestructuras puedan intercambiar datos de manera ágil y segura, lo que debe facilitar la coordinación de las operaciones y mejorar la eficiencia de las cadenas logísticas.
Un contexto de transformación
En el ámbito de la inteligencia artificial, el acuerdo prevé la aplicación de estas tecnologías para optimizar la gestión del tráfico marítimo, la planificación de las operaciones portuarias y la predicción de la demanda. Estas herramientas pueden contribuir a reducir los tiempos de espera de los barcos y a mejorar la utilización de las infraestructuras. En cuanto a los combustibles sostenibles, los puertos firmantes se comprometen a impulsar el uso de combustibles alternativos, como el hidrógeno verde, el amoníaco o el metanol, y a desarrollar las infraestructuras necesarias para su suministro. La transición hacia estos combustibles es uno de los principales retos del sector, que debe reducir sus emisiones para cumplir con los objetivos climáticos internacionales. Finalmente, la declaración incluye el intercambio de conocimientos y buenas prácticas entre los puertos adheridos, con el objetivo de compartir experiencias y soluciones que puedan ser aplicadas en diferentes contextos. Esta colaboración se considera esencial para acelerar la innovación y para evitar que cada puerto tenga que desarrollar sus propias soluciones desde cero.
La firma de esta declaración se enmarca en un contexto de transformación del sector marítimo y portuario, marcado por la necesidad de reducir las emisiones y de mejorar la eficiencia de las cadenas logísticas. Los puertos firmantes se comprometen a compartir experiencias y a desarrollar proyectos conjuntos en ámbitos como la digitalización, la sostenibilidad y la seguridad de las operaciones. La cooperación internacional se considera clave para afrontar los retos globales del sector y para garantizar que las infraestructuras portuarias puedan adaptarse a las nuevas exigencias del mercado y de la regulación ambiental.
En este sentido, la Declaración de Busan quiere ser un marco de referencia para la colaboración entre puertos y para el desarrollo de proyectos comunes. El Port de Barcelona, que participa activamente en esta iniciativa, refuerza así su apuesta por la innovación y la sostenibilidad, y consolida su posición como uno de los puertos de referencia del Mediterráneo. Su adhesión a la declaración le permitirá acceder a conocimientos y experiencias de otros puertos líderes y participar en proyectos internacionales que pueden tener un impacto positivo en su actividad y en su entorno.