El presidente del Foro Económico Mundial (FEM), el noruego Borge Brende, comunicó este jueves su decisión de dejar su puesto, tras conocerse que tuvo alguna relación con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein, con quien se reunió en más de una ocasión.
La organización confirmó la salida del ejecutivo, quien perteneció durante más de ocho años a la misma, y anunció que el miembro de la junta directiva, Alois Zwinggi, ocupará el cargo de presidente y director ejecutivo interino de esta organización que anualmente celebra en Davos (Suiza) un foro internacional de debates que lleva su nombre.
"El Consejo de Administración supervisará la transición del liderazgo, incluido el plan para impulsar un proceso adecuado para identificar a un sucesor permanente", señalaron los copresidentes de este órgano, el magnate suizo de la industria farmacéutica André Hoffmann y el presidente de la compañía estadounidense de inversiones Black Rock, Larry Fink.
Hace semanas, ya trascendió que el Foro Económico Mundial había iniciado una investigación independiente sobre su director ejecutivo, Borge Brende. El objetivo era esclarecer su relación con el delincuente sexual, después de que se conociera que Brende había mantenido contacto con él.
Según apuntaron varios medios, Brende habría asistido a tres cenas en las que también estaba presente Epstein. Además, hubo intercambios de correos electrónicos y mensajes de texto entre ambos, supuestamente. Fue entonces cuando el WEF destacó en un comunicado la decisión de llevar a cabo la investigación en su "compromiso con la transparencia y la preservación de la integridad".
El propio Brende explicó que conoció a Epstein en reuniones de negocios. Afirmó que desconocía sus antecedentes y actividades criminales, aunque reconoció que podría haber investigado su historial más a fondo y lamentó no haberlo hecho.
Semanas después, Brende, que asumió la presidencia del Foro Económico Mundial en 2017, ha anunciado su cese en un comunicado tras las informaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que revelaron que el noruego había mantenido contactos con el millonario Epstein.
"Tras una cuidadosa reflexión, he decidido dimitir como presidente y director ejecutivo del Foro Económico Mundial. Mi etapa aquí, que ha durado ocho años y medio, ha sido profundamente gratificante", ha explicado.
