El precio del petróleo Brent ha registrado una caída cercana al 4% en las primeras horas de la jornada y se sitúa ligeramente por encima de los 96 dólares por barril, en un contexto marcado por el optimismo creciente entre los inversores ante la posibilidad de un alto el fuego en el conflicto de Oriente Medio. Esta corrección supone un nuevo capítulo en la intensa volatilidad que han protagonizado los mercados energéticos desde el inicio de las hostilidades. El barril de crudo West Texas Intermediate, de referencia en Estados Unidos, también ha experimentado un abaratamiento significativo del 3,4% hasta los 89 dólares. Ambos indicadores se mantienen, sin embargo, en niveles muy superiores a los 72 dólares que marcaban antes de los ataques conjuntos contra Irán, lo cual refleja que las tensiones geopolíticas continúan presentes a pesar de las expectativas de una desescalada.
La moderación de los precios en la apertura de esta jornada responde a la ola de optimismo que recorre los mercados después de que varios medios de comunicación estadounidenses hayan publicado que la administración de Estados Unidos habría enviado a Teherán un supuesto plan de paz. Según las informaciones aparecidas, esta iniciativa buscaría poner fin a las hostilidades que han mantenido en alerta a los mercados energéticos durante las últimas semanas. Las informaciones sobre posibles gestiones diplomáticas han sido recibidas con alivio por los inversores, que habían descontado un escenario de conflicto prolongado después de las recientes escaladas militares. La posibilidad de un acuerdo abre la puerta a una recuperación de la normalidad en el suministro energético procedente de la región.
El gas natural encadena cuatro jornadas consecutivas a la baja
El precio del gas natural para entrega a un mes en el mercado TTF de los Países Bajos, que sirve de referencia para Europa, ha iniciado la jornada con un descenso superior al 5% y se sitúa alrededor de los 50 euros por megavatio hora. En los primeros compases de la negociación, el precio ha llegado a tocar un mínimo por debajo de los 50 euros, un nivel que no se observaba desde hace semanas. Este descenso se inscribe en una tendencia alcista de las caídas, ya que el gas natural encadena cuatro jornadas consecutivas a la baja. La víspera registró un retroceso del 4,66%, el lunes del 4,34% y el pasado viernes del 4,20%. Esta racha de descensos refleja la progresiva mejora de las expectativas sobre la evolución del conflicto y su posible resolución. A pesar de esta corrección, el precio del gas natural continúa siendo muy superior a los niveles previos al conflicto.
El pasado 27 de febrero, un día antes de que Estados Unidos e Israel iniciaran la guerra contra Irán, el gas cotizaba a los 31,6 euros por megavatio hora, lo cual sitúa los precios actuales todavía un 58% por encima de aquel referente. El comportamiento de los mercados energéticos en las últimas semanas ha estado marcado por una volatilidad sin precedentes, con oscilaciones bruscas en función de las noticias sobre ataques a infraestructuras, gestiones diplomáticas y declaraciones de los líderes implicados en el conflicto. Las sucesivas subidas y bajadas reflejan la sensibilidad de los inversores a cualquier indicio sobre la evolución del conflicto. El mercado del petróleo continúa atento a la evolución de la situación en el estrecho de Ormuz, un enclave estratégico por donde circula aproximadamente una quinta parte del comercio marítimo mundial de crudo. La casi paralización del tráfico en este paso ha obligado a los productores del Golfo a reducir su producción, contribuyendo a mantener la presión alcista sobre los precios a pesar de las recientes correcciones.
