La relación económica entre España y Estados Unidos vive uno de sus mejores momentos, según se desprende de la primera edición del informe The Bridge Report 2026, Spain - U.S. Economic Relations, publicado por AmChamSpain. El documento revela que el país norteamericano se ha consolidado como el inversor extranjero más elevado en el Estado, con 116.000 millones de euros en inversión directa productiva, una red de 1.286 filiales y un empleo que alcanza las 200.000 personas, una cifra que dobla la registrada hace una década. A la vez, Estados Unidos se han convertido en el primer destino de la inversión española en el mundo, con un stock acumulado de 97.247 millones de euros, por delante de cualquier país europeo, y las empresas españolas generan 143.500 puestos de trabajo en 45 estados norteamericanos.

El informe, que analiza por primera vez de manera integral el vínculo económico entre los dos países, cifra en más de 213.000 millones de euros la inversión directa acumulada en ambos sentidos. A esta cifra se añaden más de 340.000 empleos directamente ligados a la relación bilateral, un dato que refleja la importancia creciente de este vínculo para el mercado laboral español, pero también para el norteamericano. AmChamSpain subraya que no se trata de una relación de dependencia, sino de una interdependencia construida durante décadas a partir de proyectos industriales, energéticos, financieros y tecnológicos de largo plazo.

El salto cualitativo de la inversión norteamericana en infraestructura digital

Uno de los capítulos más destacados del informe es el que hace referencia a la inversión de Estados Unidos en infraestructura digital en España. Las empresas norteamericanas han asumido compromisos por valor de más de 36.600 millones de euros en centros de datos e inteligencia artificial para el período 2025-2030, con una concentración especial en la comunidad de Aragón y la ciudad de Zaragoza. Esta es la mayor ola de inversión greenfield (creación de empresas desde cero) norteamericana registrada nunca en el país, y tiene el potencial de convertir a España en uno de los principales hubs digitales de Europa. Además, estos proyectos arrastrarán nueva inversión en energías renovables y redes eléctricas para alimentar la demanda de energía libre de carbono.

Más allá de la inversión directa productiva, Estados Unidos mantiene un stock de inversión en cartera en España de 183.863 millones de dólares, equivalentes a unos 170.000 millones de euros. Este volumen supera en más de un 45% el stock de inversión productiva y refuerza el peso de los grandes inversores institucionales norteamericanos en la bolsa y la deuda españolas. Según AmChamSpain, esta presencia masiva de capital financiero contribuye a abaratar la financiación de las empresas y las administraciones públicas, porque actúa como una señal de confianza en el mercado español. Los fondos de pensiones, las aseguradoras y los grandes bancos de inversión norteamericanos son actores cada vez más relevantes en la financiación de la economía española.

El comercio bilateral supera los 70.000 millones de euros

En cuanto a los intercambios comerciales, España y Estados Unidos intercambiaron bienes y servicios por valor de más de 70.000 millones de euros en 2024. La balanza por servicios es claramente favorable a España, con un superávit de 10.570 millones, gracias a partidas como el turismo, la consultoría y la tecnología. Este superávit compensa casi por completo el déficit que España registra en el comercio de bienes, un déficit que está estrechamente vinculado a la adquisición de energía. Y es que Estados Unidos se consolida como el primer proveedor energético de España: suministraron el 31,2% del gas natural licuado consumido en el país en 2025 y ya alcanzan el 36,6% en el primer trimestre de 2026. También son el origen del 15,2% del crudo importado. Esta dependencia de gas y petróleo norteamericanos explica buena parte del desequilibrio comercial en bienes, pero a la vez se combina con una fuerte presencia de empresas energéticas españolas en redes y renovables en Estados Unidos. El resultado es una interdependencia energética de carácter estratégico.

La relación económica no sería completa sin su dimensión humana. El informe destaca que 50.623 ciudadanos de Estados Unidos estaban empadronados en España en 2024, y durante este mismo año se concedieron 15.638 permisos de residencia. Estas cifras sitúan a España como el primer destino de la Unión Europea para los norteamericanos, superando a países como Francia, Italia o Alemania en número de autorizaciones. AmChamSpain vincula este auge a tres factores: la calidad de vida, los costes competitivos y el acceso al mercado único europeo que ofrece España. También ha influido el auge de los nómadas digitales y de los profesionales del sector tecnológico, que eligen Barcelona, Madrid o Valencia para instalarse.

AmChamSpain, que agrupa a más de 240 empresas con una facturación agregada de 240.000 millones de euros en España, presenta este informe con la vocación de convertirse en una referencia anual para medir y gestionar una relación que considera "más profunda, más equilibrada y más estratégica" de lo que sugieren las estadísticas convencionales. La organización subraya el carácter estratégico de este vínculo en un contexto de tensiones comerciales y de debate sobre la autonomía estratégica europea, y defiende que hay que sostener la conversación bilateral "con datos, no con titulares". La presentación del informe coincide con un momento de cierta inestabilidad en las relaciones transatlánticas, pero los números demuestran que la interdependencia económica entre España y Estados Unidos es más fuerte que nunca.